<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330</id><updated>2012-02-16T11:33:46.376-08:00</updated><category term='Ensayos'/><category term='Narraciones'/><title type='text'>Cuando fumar no es suficiente</title><subtitle type='html'>No es por la nicotina, es sólo por el placer que provoca escribir, equiparables emociones, igual de asesinas.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>27</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-3994549343300142578</id><published>2009-12-03T19:57:00.000-08:00</published><updated>2009-12-03T19:59:44.987-08:00</updated><title type='text'>La Caída</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las perspectivas desde las alturas suelen presentar imágenes que nos pueden hacer sentir a la vez dueños del mundo y ser, por unos momentos, parte mínima de un panorama enorme. Estar en la punta más alta de un edificio es como estar en la cima del mundo: solamente los que han logrado algún éxito o reconocimiento –legítimo o no- pueden visitar estos cielos terrenales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es como me encuentro aquí, mi maravillosa oficina, desde donde puedo ver a todos desde arriba. Al contrario de Napoleón, que dispuso su tumba de modo que cualquiera que quisiera verla tuviera que invariablemente inclinarse ante él, a mí me gusta que me vean hacia arriba. Todo el que voltea a ver al cielo, busca algo, pregunta por qué. Ese por qué, soy yo, la muestra latente de todo lo que he tenido que hacer para llegar a donde estoy. La historia de mi odio ya se contó. Esta es la historia de mi caída.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es cierto que todo lo que sube tiene que bajar. A pesar de que te estoy contando mi caída, querido lector, esto no quiere decir que descendí al más bajo nivel –donde, irónicamente, empecé- y me estrellé para reventar en mil pedazos. Dejar una masa informe en el suelo, rodeado de curiosos. No, esos asuntos no me gustan. Nunca me han gustado las luces de los reflectores sobre mi cara –ni ninguna parte de mi fisonomía-. Desde que llegué aquí la prensa e interminables parvadas de estudiantes han invadido mis puertas para preguntarme la razón de mi éxito. Ellos no saben que odio. Simplemente se ven encandilados por la luz que los ciega cuando voltean hacia arriba. Justamente se les olvida que yo fui una vez uno de ellos. Mirando siempre las alturas, añorando su blancura. Pocos recuerdan su origen cuando llegan a la cima. No soy la excepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He destruido despiadadamente a todos los que se han atravesado en mi camino. Nunca he tenido reparo en hacer todo lo que hice. Fuego, gloria, cómplices, sórdidos lugares, torturas fetichistas. Todo lo que mis enemigos merecían –y lo que no- pude infligir sin temor alguno. Jamás me ha azotado el remordimiento de conciencia –como si tuviera alguna-. Ahora, años después, que ya no tengo nada más a dónde escalar, es cuando me doy cuenta que no destruí al primero, a la fuente de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi caminar me he encontrado con incontables émulos que solamente se quieren cubrir con mi gloria. Creen que son los primeros, o que podrán mejorar lo que alguna vez hice. No entienden que esto no es fácil. Tuve primero que deshacerme de todos esos sentimientos que mis padres sabiamente reprimieron. Soy un producto del sistema, ellos solamente son arropados por la sombra de mi figura. Ese carro chamuscado, aquella explosión, las mujeres, el alcohol. Los patrones no se repiten, a mi me crearon y rompieron el molde. Ilusos, siguen volteando para arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo despiadadamente, mis ojos reflejan exactamente mis sentimientos. Mi traje hecho a la medida –uno de los gustos que tuve que adquirir gracias a mi rápido asenso- me queda grande. Los exquisitos ventanales que adornan mi oficina, la vista imponente, todo me parece ya vano. Yo mismo soy motivo de mi odio. Todo empezó desde la primera escalada. Sí, pude eventualmente destruirlo. Me ayudaron –si ayuda se le puede llamar a alguien que actúa por cuenta propia pensando en el bien propio y derivando en una ventaja para ti- a llegar a donde estoy, y aún así no me siento agradecido. Soy un barullo de ideas inconclusas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he necesitado de un némesis. Alguien a quien destruir. Mi naturaleza es así: la supervivencia del más fuerte. Cualquiera que me viera, podría decir fácilmente que soy más fácil de quebrar que un palillo. No saben que ese palillo tiene astillas. Podré parecer frágil, pero esa fragilidad fue la que me dio las armas para lograr todos mis cometidos. Maquiavélicamente, justificando mi fin, procurando los medios. Cualquiera que ha tenido la idea de estar sobre mí, o que yo lo haya percibido así, ha tenido que caer; jefes, capataces, superiores, gobernantes, todos han sucumbido ante mi odio. Es el motor que me mueve, es mi sol, es mi gasolina. La sangre que corre por mis venas clama la de esos seres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He llegado a su cielo, lo he conquistado y reino en el. Han dicho que es mejor gobernar en el infierno que servir en el cielo. Temo decirles que ese cielo se convirtió en un infierno personal; el infierno que yo tenía planeado para cada quién. Ahora sé lo que siente dios cuando saca su lupa y nos tortura. No necesita hacer mucho, mover un dedo basta. Solamente cuando se está abajo es cuando se tiene que trabajar más. El sudor de mi frente en los principios se convirtió en el vino que plácidamente disfruto mientras se realizan mis planes. Cual soberano, tengo seguidores. Manadas de perros mendigos que buscan las migajas que caen de mi mesa. Magnánimo me llaman algunos. Los veo y me dan asco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He reinado placenteramente por mucho tiempo. Todo por lo que antes peleé –vino, mujeres, sobre todo a mi tía- llega a mí sin siquiera pedirlo. Tengo todo lo que un hombre normal puede desear. Simplemente no tengo lo que el hombre común tiene en abundancia. El equilibrio se ha roto. He llegado a donde quería, y ya que estoy aquí, me doy cuenta que todavía hay un paso más qué dar. Es hora de abrir las ventanas, está muy sofocado aquí. Mi secretaria entra sin tocar, me encanta verla. Una mujercita apenas, siquiera tendrá los veintidós años que puso en su solicitud. Esas carnes tan frondosas, cómo ver y no tocar. Me pasa la agenda del día, como siempre, con alardeos de coquetería. Así como algunos destruimos para seguir, ellas destruyen a su manera. No cabe duda que el título de profesión no se gana solamente en las calles –ni en las universidades-. Su escote pronunciado, ella sabe que lo estoy mirando. No es necesario imaginar, ya lo he visto. Sigue creyendo que metiéndose en mi cama o abriendo las piernas encima de mi escritorio podrá decir que está a mi mismo nivel. Cariño, estás en la cima, pero no vives en ella. Que se vaya, no se me antoja su sexo. Por más esfuerzos que hace, no puede hacer que la lujuria tome posesión de mi cabeza. Esto es más importante que el vaivén regular que tengo con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una agenda repleta. Un montón de caras que repudio. No soporto verlas ni de cerca ni de lejos. Me causan repulsión. Mi escritorio está mandado hacer de manera que haya una barrera infranqueable entre ellos y yo. Sienten que somos de la misma calaña, pero no estamos ni siquiera cerca de ser ni de la misma especie. Determinado, tomo el teléfono y le indico a la seguidora que guarda mi puerta que no quiero ver a nadie, que cancele todas mis citas. Accede, pregunta si se me ofrece algo más. Se me ofrece que te vayas al carajo. Cuelgo, cierro con seguro mi oficina. Ataco el bar que me gusta tener bien aprovisionado. La primera copa baja cual gato en reversa. Me hace carraspear. Otro cigarrillo. Camino de un lado a otro.  Parezco animal enjaulado. Adiós saco y corbata, me quedan ya grandes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy fuera de mí, parece que no me entiendes aún. He empezado desde abajo, ahí, donde estás tú. Desde tu abismo me estás mirando en este momento. Estás añorando todo lo que tengo, todo lo que he hecho, todo lo que puedo hacer. Todos se preguntan por qué miramos el cielo, buscando en vano, preguntando por qué. ¿Quieren respuestas? Todos queremos ser aquello que no nos atrevemos a serlo. Podrán decir que yo me atreví, pero están terriblemente equivocados. Están jodidos, son una porquería. Yo estoy aquí porque alguien más estaba aquí. Es la historia de mi odio desmaterializar a cualquiera que se ponga en mi camino, en mi propia escalera de Jacob. El venció al ángel, yo lo vencí. No se dieron cuenta que yo también era un ángel. Cómo un hombre puede vencer a un ángel si no es siendo él mismo uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde mi cima, me doy cuenta que tengo un nuevo némesis. Me mira fijamente en el espejo. Utiliza esos estúpidos trajes que nunca me gustaron. Soy un esclavo, esclavo de ese personaje. Me aterra, me hace vomitar bilis todas las noches. Se bebe mi alcohol, se coge a mi mujer, a mi secretaria, a todas las viejas que me he encontrado. Vive mi vida, fuma mis cigarros. Dice las mismas pendejadas que yo, solamente de una manera más poética. Parece que estuviera educado, siendo que nunca dejó de ser el personaje diminutivo que tanto aborreció, por el que derrumbó a su primer enemigo. No ha acabado. Por eso estoy fumando como loco, por eso bebo, por eso he corrido a mi secretaria. Por fin está aquí, lo he acorralado. Siguiendo sus mismos pasos, aquí te tengo. El ángel que venció al ángel ha conocido al nuevo Jacob.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo, todo ha terminado. Todo ha acabado. Es momento de despedirse, pero antes tengo que hacer muchas cosas. Al diablo la tecnología, el papel es más dramático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, se leía una nota en un periódico de alta circulación en la ciudad:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ayer por la tarde, uno de los más notables empresarios ha decidido quitarse la vida saltando desde el balcón de su penthouse, localizado en una de las zonas más lujosas de la ciudad. La policía ha empezado investigaciones del suceso, manteniendo la teoría de suicidio dado a que fue encontrada una nota póstuma en su oficina. La secretaria menciona un comportamiento inusual en su jefe. El bar de la oficina estaba vacío. No se han querido revelar datos personales del empresario, ya que era muy conocida su reserva y taciturnidad en estos temas. La carta será publicada a petición suya en este diario la semana próxima.”&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-3994549343300142578?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/3994549343300142578/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=3994549343300142578&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3994549343300142578'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3994549343300142578'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2009/12/la-caida.html' title='La Caída'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-3398269877397441969</id><published>2009-11-03T20:52:00.000-08:00</published><updated>2009-11-03T21:16:29.268-08:00</updated><title type='text'>Manifiesto gustista</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No descubrí que me gustaba fumar hasta que compré mi primera cajetilla. El alcohol se hizo uno de mis acompañantes de fin de semana cuando empecé a procurarlo. Mis amistades son lo que son a partir de que tuve la conciencia de que compartía mucho con ellos. Por eso, tardé algo de tiempo en darme cuenta de que una mujer me gustaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que tengo uso de razón, incontables cosas han ido gustándome sin darme cuenta. Hay muchas de estas que empezaron con un "no" o incluso con un "¿estás loco? ni de pedo". Eventualmente, se hicieron vicios interminables. Es bien conocida mi afición a fumar, así empezó todo: de nada sirvió declararme incontables veces en contra de algunos de los vicios malignos -pero, ah, qué placenteros resultan en ocasiones- que tienen los humanos. Eventualmente, tenía que caer. En fin, bien dicen que si no puedes contra ellos, úneteles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los años mozos era fácil darse cuenta cuando a uno le gustaba una fémina: bastaba con ver un par de senos prominentes o una cara bonita -claro, siempre y cuando los uniformes escolares lo permitieran-. Declaraciones de amor que terminaban en un partido de fútbol, la carrilla que se empezaba a gestar por juntarse con el "bando contrario" y las demostraciones dignas de la película más cursi derrama miel de la cartelera veraniega: eso es el amor de secundaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasan los años y las cosas cambias. O no son necesarias ya las curvas y la cara bonita o tienen que ir adicionados a otras situaciones: gustarles los mismos grupos fresitas/disidentes de moda, gustos parecidos en ropa y en lugares donde "pasar la tarde". Cercanía con el domicilio -enfrentémoslo, pocos han sido los agraciados con automóvil en sus primeros años de prepa- eran las características que dominaban. El tiempo pasa, uno cambia -y hay cosas que no puedo cambiar- por lo que todo se distorsiona de una manera rara pero comunmente estudiada. En una ocasión, se acercó un compañero a compartirme la confidencia de que le gustaba una chava que solía juntarse con sus amigas cercano a nuestra zona de fumar. La pregunta obligada -o ni tanto, será que me dio un achaque de vejez a tan temprana edad- fue: "¿cómo te diste cuenta?" Obvia decir que no pudo responder la pregunta, solamente se abalanzó sobre ella para ser feliz por unas cuantas horas -lo que le duró el noviazgo, después de un cuasi cortejo en el cual no había nada claro-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí, el saber que me gusta una mujer fue cambiando. Fruto de las tantas reflexiones que hago en la banca que estoy sentado -ahora no hay bullicio, hay una calma con un eco de ciudad en un intento de bosque en el cual se añoran más las sombras que nada- es esta: ¿cómo me di cuenta que me gustas? Notarán que parece que la pregunta tiene destinatario. Una de las cuestiones más grandes que he tenido que resolver es dar cuenta de mis sentimientos: cosa rara, estúpida e inútil, si se le piensa fríamente, pero que puede dar tanta claridad en algunos asuntos. Todo esto viene derivado de un amorío infructuoso y no realizado que tuve. Esa, precisamente, fue la pregunta que acabó con todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero exaltar todas tus cualidades. Puedo decir que me gusta cuando traes el pelo suelto, que sonrías casi de todo y que te des tiempo de ser seria. Que te guste cultivarte intelectualmente y que demuestres también interés en tu imagen externa -afortunadamente no raya en la vanidad extrema-. Podrían pensar que pasaría los siguientes teclados diciendo que los nervios me atacan cuando me haces una pregunta directa o cuando por una extraña razón posas una de tus manos en alguna parte de mi fisonomía. Puede que tengan razón, puede que nunca lo sepan. Bien puedo dejar de escribir aquí, pararme e irme a un lugar donde no me esté atozigando tanto el sol. O bien, podría nunca decir el por qué me gustas tanto. Descúbrome constantemente buscándole. Inconscientemente necesito su presencia y noto su ausencia. Toma mucho tiempo aire en mi cabeza su nombre. ¿Será así de sencillo? Sería necio continuar con estas líneas. Estoy declarando un concepto, no confesándome. Es, sencillamente, no me importa desperdiciar el tiempo contigo, al contrario, quiero hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Darse cuenta. Recuerdo muchas mujeres que llegaron diciendo: "creo que le gusto a Fulano".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Apoco no te diste cuenta?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-3398269877397441969?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/3398269877397441969/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=3398269877397441969&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3398269877397441969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3398269877397441969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2009/11/manifiesto-gustista.html' title='Manifiesto gustista'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-4656337467831328916</id><published>2009-10-27T21:31:00.000-07:00</published><updated>2009-10-27T22:08:58.712-07:00</updated><title type='text'>El primer paso</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los cafés suelen ser refugios recurrentes para gente que quiere sentir una soledad incierta en una multitud bulliciosa. Dependiendo del horario en el que acudamos a estos lugares, podemos encontrar diversos tipos de compañías silenciosas -y ruidosas, si les prestamos atención- que pueden disparar nuestra imaginación y llevarnos a crear historias fantásticas no tan alejadas de la realidad de algunos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta ocasión, como paraje de uno de mis tantos viajes, escogí una cafetería bastante concurrida, en la cual puedo sentarme plácidamente, a mis anchas, a fumar un cigarro mientras disfruto del primer café de la tarde. Observar el tránsito que es voluminoso en esta zona, en lo que pongo orden a mis ideas y me obligo a sacar mi artilugio tecnológico que le ahorra bastante trabajo a mi muñeca. Evitar las redes sociales y los mensajeros es un problema, sobre todo cuando no tengo una idea clara sobre qué quiero divagar en esta ocasión. Dicen que el barullo ayuda al ocio creativo, pero varias veces me he encontrado tomándole particular atención a los que están a mi alrededor: desde los señores que juegan a sacar "pa' los cigarros" del día al dominó, hasta los amantes -o prontos a serlo- que intercambian miradas furtivas en vez de palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta ocasión, una pareja en particular ha captado mi atención. Llegaron poco después de mi arribo a mi mesa de costumbre -me gustan los rincones, por aquello de dominar de mejor manera el panorama. Además, mi vicio me ha orillado a ocupar estos espacios-. Café para él, un té para ella. Casi no cruzan palabras, pero la distancia se va reduciendo cada vez más. Él, intentando disimular estos acercamientos, hace ademanes exagerados con las manos, intentando producir un encuentro inesperado con las de ella. Ella, por su parte, aparenta estar impasible, más se revuelve en el asiento, con una muestra de ansiedad matizada con la mirada que esconde. Miradas escondidas, son las que expresan más de lo que creemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es curioso el cómo se desenvuelven estos dos. A pesar de que no escucho ni un ápice de su conversación -de qué me serviría ser mirón, más bien me sentiría como el paparazzi de los mortales- puedo imaginar tantas cosas que pueden estar platicando. O él se muere por ella, o ella le dio entrada a algo y el pobre no sabe cómo empezarlo. Podrían ser dos jóvenes de secundaria que apenas se inician en los caminos del amor. Con las nuevas generaciones como están, no me extrañaría. El romanticismo está devaluado. Ya no bastan las cartitas dejadas a escondidas en los escritorios/lockers/mochilas, ahora ya es necesario el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nick&lt;/span&gt; revelador en MSN y el consecuente en Facebook. Los montones de aplicaciones hechas, suspirando porque el/la destinatari@ se de cuenta de que es el provocador de esas actidudes, y vaya que estoy dejando de lado ese mito urbano de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;entre más caro, más te quiero&lt;/span&gt;. Supongo, más no afirmo, que uno de los casos que puedo pensar -y que no necesariamente digo-, es el que sucede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, los ademanes cesan y él postra sus manos en la mesa, entrelazadas la una con la otra, con la mirada fija en ella. Ella, intenta refugiar su mirada en los alrededores. Busca desesperadamente que aparezca alguien o algo que la haga desviar el tema -aquí es cuando los importunios de los meseros se vuelven útiles-, sin tener éxito alguno en su empresa. La expresión de él torna de ser cuestionante a decepción, desgraciadamente, no esperaba este tipo de reacciones, y menos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ella&lt;/span&gt;. El silencio se prolonga, unos segundos si me preguntan a mí, pero si le preguntamos al pobre hombre, se le ha de haber hecho una eternidad. Por fin, ella responde algo. Por la brevedad de su respuesta, aparenta ser un monosílabo. Aquí es cuando mi ocio se convierte en morbo, incluso en interés genuino. Observo detenidamente, entro en un nirvana extraño, otro cigarrillo, computadora encendida, a teclear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una confesión amorosa, hecha por cualquier medio. Desestimada, tardía, seca, falta de emociones. Desbordando emociones, mal correspondida. Final, principio, causa, efecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Después de mucho tiempo, por fin tomé el valor de decirle, de frente, algo que en incontables ocasiones le he dicho indirectamente. La cité en este pequeño lugar, al que nunca había venido, pero que me recomendaron ampliamente. La recibí en la puerta. Ella, como siempre, hermosa. Es fácil descifrar sus gestos, su seriedad no parece permanente, su sonrisa cruza toda su cara. Su ser, vaya inspiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No niego mis nervios, sé que no es la primera vez que le confieso a alguien que me gusta. Sencillamente, en esta ocasión me gustaría que fuera algo mejor, quizá, por primera vez estoy deseando algo para mí. El desinterés de saber si la otra persona siente lo mismo que yo es algo que tal vez me ha llevado a incontables fracasos. No podría decirlo, pues nunca tuve el valor de preguntar si &lt;span style="font-style: italic;"&gt;siquiera&lt;/span&gt; alguna vez me consideraron como opción, o peor caso, si me vieron como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hombre&lt;/span&gt;. El temblor de las manos lo disimulo diciendo que es una condición de familia. Quiero un cigarro, uno, aspirarlo profundamente. Entramos al café, siéntate. Ella no toma café, tenlo en cuenta. Pide uno, no, tonto, que ordene ella primero. Nervios, malditos nervios. El primer cigarro. Sonríe, no te muestres dubitativo. Decídete, ¿no que esta era la buena?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conversación rompehielos. Qué tal estuvo el día, qué hiciste, te costó trabajo llegar, te ves muy bien. Dándole rodeos a algo eminente. Cigarrillo en una mano, el encendedor en señal de juego en la otra. Tu cabeza está en otro lado, tu cuerpo desparramado en el equipal. Está cómodo, pero concéntrate, no vienes a eso. No le quito la vista de encima, me pone cada vez más nervioso. ¿Recuerdas todo lo que dijiste antes? Eso ya quedó solucionado, los que salgan afectados o que se aclimaten o que... reclamen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaron las bebidas. El café está caliente. Voy a saber a café y a cigarro, bonita combinación. Todavía ni sé si la voy a besar y ya estoy desvariando en eso. Lord Byron viene a mi cabeza. El momento y el lugar no existen, se crean. Crea el momento, ya conoces la mitad de la respuesta. Suéltalo. No, no de golpe. Gradual, dile que te gusta. Probablemente ya se dio cuenta. ¿Qué puede pasar? Ideal sería que tú a ella también, pero eso todavía no lo sabes &lt;span style="font-style: italic;"&gt;y probablemente nunca lo sabrás&lt;/span&gt;. Venga, pregúntale. Ya, pues, le pregunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Todo esto, solamente para decirte que me gustas."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El final, desgraciadamente, es lo difícil de plasmar. Cada quién quiere su propio final. Yo sé cuál quiero, el problema es que no depende completamente de uno.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-4656337467831328916?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/4656337467831328916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=4656337467831328916&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/4656337467831328916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/4656337467831328916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2009/10/el-primer-paso.html' title='El primer paso'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-3211665262972620831</id><published>2009-05-20T21:50:00.000-07:00</published><updated>2009-05-20T22:11:00.809-07:00</updated><title type='text'>Vagando por la vida.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Solía tener la costumbre de recorrer lugares algo concurridos en busca de una historia que pudiera llenar el espacio que tengo como bitácora personal. La vida de sofá se torna aburrida, y la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;blogósfera&lt;/span&gt; está plagada de espacios de vómito mental y tarugadas. Le quise dar un giro inesperado a ese pequeño espacio buscando no estancarme en las líneas de siempre. Por eso, me encuentro un muy bien tramo lejos de ese sofá en el que mis manos hablan. Siguiendo esa costumbre, camino, con mi morral, audífonos y un cigarrillo encendido, observando mi alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Básicos para salir en estos viajes son los cigarrillos: a pesar de que me quitan minutos de vida y en ratos dejan asqueada mi boca, son un buen matatiempos. En el morral no pueden faltar la libreta, la pluma -bien dicen por ahí, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;si no confías en tu cabeza, anótalo en tu mano&lt;/span&gt;-, una botella con agua, el reproductor mp3 genérico intercambiable -no estamos de modo de poseer un ipod- junto con algo con qué encender los cigarrillos y una que otra chuchería que voy adquiriendo en mis jornadas. Ropa cómoda según el clima y ánimos de tener la posibilidad de perderse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisamente hoy es uno de esos días, de los buenos. Acabo de recorrer el tramo que va desde la Plaza de la Liberación hasta el Cabañas, de ida y vuelta. Me detengo a comprar un refresco en una de esas cadenas que parece que será una de las grandes herencias que les dejaremos a futuras generaciones para mitigar un poco mi sed. Una de las jardineras será mi guarida por unos momentos, en lo que disfruto de mi bebida y de otro cigarrillo -estos viajes hacen que no pare de fumar-. Unas cuantas anotaciones y estaré listo para regresar a mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abordo de mi vehículo, escuchando un poco del rock clásico que me fascina, voy cocinando un poco las líneas que llegaré a expresar. El día fue bastante fructuoso, pues se escuchan buenas historias en la fila de esos famosísimos lonches. Igualmente, es curiosa la dinámica familiar que manejan en diferentes lugares. Vastas ideas, todas un tanto confusas. Maquinalmente, enciendo otro cigarrillo para poder aclarar la cabeza -y los pulmones se quejan-, en lo que me acerco al final de la jornada. El día transcurre con las ideas finalmente plasmadas. El sofá vuelve a ser mi guarida, he vuelto a mi hogar. Planeando la siguiente salida, ahora será bueno recorrer los alrededores cercanos, pues vivo en una colonia repleta de parques, a pesar de que no se vea mucha gente en ellos. Un último cigarrillo después de bañarse, y a la cama. Fresquecito, a dormir.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-3211665262972620831?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/3211665262972620831/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=3211665262972620831&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3211665262972620831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3211665262972620831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2009/05/vagando-por-la-vida.html' title='Vagando por la vida.'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-5344051582719043849</id><published>2009-05-19T22:39:00.000-07:00</published><updated>2009-05-19T23:00:09.335-07:00</updated><title type='text'>No lo puedo cambiar</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Toda la vida me la he pasado pensando en cosas que puedo cambiar, en las que puedo controlar. Hay impulsos de la vida que gustaría poder aguantar, otros que ojalá hubieran sido no tan controlables. Dejarse llevar una vez, con eso habría sido suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que me retiro de ese lugar donde solíamos encontrarnos. Con toda esa livianez que ya siente mi corazón, es cuando pienso nuevamente en esas cosas que no puedo cambiar. Tal vez no puedo cambiar la noche por el día, ni quitar la lluvia y poner el sol. No puedo hacer que el lunes sea jueves, ni que te haya encontrado esa noche fabulosa. No puedo cambiar el color de tus ojos, ni el hecho de que te guste vestir de una manera u otra, las cosas que no puedo cambiar son las que más me dejan el sabor de boca que llevo en estos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino, no voy muy lejos. Saco un cigarrillo y antes de prenderlo pienso que eso es una cosa que puedo cambiar. Puedo cambiar mis hábitos, mi manera de hablar, incluso el lenguaje en el que más me expreso. Podría cambiar mis gustos, pues esos se han transformado al paso de los años. Puedo cambiar la manera en que me dirijo a tí, elegir nuevas palabras para expresarme. Quizá intentar algo nuevo, no estancarse. Ese cambio suele ser necesario. Prenderé el cigarrillo de todas maneras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pedías que nada cambiara. Desde ese momento cambió. Esa frase hizo que se mitigara un poco mi temor, esa represión que tiene mi corazón desde hace muchos años de abrirse ante la persona a la que se le quiere entregar. No puedo cambiar tu decisión, quizá no en este momento. Tampoco puedo cambiar que mi corazón te deseé en cada momento que pienso en tí. Eso no cambiará. Puedo cambiarlo, pero no quiero. Si el corazón es valiente y la vida lo quiere, tendrá su recompensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acabó el cigarrillo, sigo caminando. No puedo cambiar que las cosas sigan su curso, no puedo cambiar vidas, puedo hacer una diferencia. Las palabras se quedan bastante grabadas en mi cabeza, siguen rondando por ahí. Otro cigarrillo, qué más da. No puedo cambiar la manera en que vivo mi vida, pero tal vez sí puedo cambiar lo que espero de ella. El camino se hace cada vez más corto, es hora de tomar una decisión. Son tantas las cosas que no puedo cambiar, y aunque pudiera, quizá no lo haría. No puedo cambiar la ciudad en la que nací, y no me gustaría, no puedo cambiar la época en la que nací, todo lo que ya pasé no lo puedo cambiar. Algo que sí puedo cambiar es lo que pasará adelante. El cambio ya suena repetitivo en mis líneas, y aún así sigo llegando al mismo punto. El cambio requiere decisión, y la decisión que tomé requiere espera. La espera será larga o será corta, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;eso no lo puedo cambiar&lt;/span&gt;, lo que sí puedo cambiar es la manera de escribir el final de esta historia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-5344051582719043849?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/5344051582719043849/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=5344051582719043849&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/5344051582719043849'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/5344051582719043849'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2009/05/no-lo-puedo-cambiar.html' title='No lo puedo cambiar'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-3611080139949105589</id><published>2009-02-03T21:44:00.000-08:00</published><updated>2009-02-03T22:17:48.583-08:00</updated><title type='text'>Aprender a volar</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No es tan desconocido el panorama. Camina, sin rumbo, dice a veces, pero sabe perfectamente hacia donde va. El piso todavía tiene las marcas de la última vez que caminó por ahí, no lo ha olvidado. Restos de lágrimas y sangre por todos lados, las marcas de siempre. ¿Aprendizajes? Parece que no. La imagen del espejo, lo único que ha cambiado son las líneas tan finas que, según le dicen, no se alcanzan a apreciar todavía. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Las marcas que deja la vida en la cara se ven&lt;/span&gt;, sentencia que ha tenido siempre presente. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Las marcas que deja el amor, en el corazón se ven&lt;/span&gt;, no lo olvida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No levanta la cabeza, pues parece que su diálogo interno es muy encarnado: ¿qué hacer? Si bien sabe que no es la primera vez que se presentará, levantará la cabeza y tomará una decisión. No es nuevo en eso de volar alto y aspirar a mucho: el que no arriesga no gana, siempre lo ha pensado, pero jamás lo ha aplicado. Un lado, una voz, la razón, el corazón. El corazón tiene pensamientos que la razón no entiende. Hay que saberse guiar por ambos, por más ambiguo que parezca. Parece no inclinarse por ninguno de los dos: si bien siempre ha sido más racional, esta vez su corazón grita con fuerza, pidiendo aunque sea revivir la emoción de la ilusión del logro. La razón le pide que no regrese a ese lúgubre camino que ha recorrido más de lo que ha querido. No vale tanto la pena. Tú no lo sabes. Diálogo tenebroso, que no me atrevo a capturar aquí, pero que más de alguno lo ha de conocer. Darle vueltas una y otra vez a la situación, poner todo en la balanza, aventarlo todo y correr, lanzarse al ruedo. ¡Decisiones!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó, el trayecto se hace corto con esa marejada de pensamientos. Ahí está, con la mirada interrogante. Siempre esa media sonrisa que te ha robado muchos suspiros. Su figura, su cabello. Los hombros siempre descubiertos, donde le gusta posar sus manos. Darle calor, transmitirle algún sentimiento a través de sus manos. Ojos pequeños pero expresivos. A pesar de su gusto por los ojos claros, siempre se ha enamorado de unos ojos negros. Cuestionan siempre, reciben pocas respuestas. Ahí está, esperando algo. Quizá el momento de decirle que no pierda su tiempo, que simplemente retroceda. Quizá le dará tiempo suficiente para decir lo que siente, a pesar de que sabe que le cuesta mucho trabajo. Él simplemente se limita a mirarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Querer dedicarle muchos prodigios, cantarle una canción. Una rosa, tal vez. Buscar su mano, mirarla profundamente a los ojos. Sonreír cada vez que piense en ella. Todo lo hace, o quiere hacerlo. No tiene nada qué perder, pero las marcas del corazón ya son muchas. Por una vez, quiere triunfar. Ella, no sabe. Quiere ser feliz, quien no querría, la pregunta es si aceptará el corazón que se le está ofreciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Busca una sencilla razón para hacer todo. Encontrarla, es lo que cuesta más trabajo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-3611080139949105589?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/3611080139949105589/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=3611080139949105589&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3611080139949105589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3611080139949105589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2009/02/aprender-volar.html' title='Aprender a volar'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-91292112128304652</id><published>2009-01-09T22:07:00.000-08:00</published><updated>2009-01-09T23:26:17.798-08:00</updated><title type='text'>Ases</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Salen las primeras tres cartas, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;flop&lt;/span&gt; más interesante de toda la noche. Mis ojos no pueden creer las cartas que están viendo: por primera vez en toda mi vida me encuentro con un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Royal Flush&lt;/span&gt;, la mejor mano de todas en el poker. Intento no vacilar, no puedes saber que tengo la mano ganadora. Aún te quedan dos prendas, y estoy dispuesto a que las pierdas en esta mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevamos gran parte de la noche jugando así, al borde de la excitación perpetua. Propuse el juego, tú, con una sonrisa maliciosa, aceptaste. No tardó tu mente perversa en imaginarse todo lo que iba a suceder. No fue necesario ningún tipo de convencimiento, solamente buscamos una baraja en los cajones -recuerdas bien que me regalaste una-, un par de botellas de whisky para calmar la sed, suficientes cigarrillos y algo de música. Mi ipod hará el truco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acercamos los sillones a la mesa de centro. Con cuidado, hay que quitar los floreros que mi madre me proporcionó al comprarla. "Tienes que tener algo vivo en tu casa", recuerdo bien esas palabras. Si viera que lo vivo que hay es fuego, pasión, desenfreno, creo que no estaría del todo satisfecha. Completada la operación, escoges el sillón individual. Siempre te gustó, no solamente porque ahí cogimos como locos la primera vez, sino porque es verdaderamente cómodo, sobre todo para la empresa que tenemos entre manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te pido que pongas las reglas. Sonriente, me dices que las ponga yo, pues fue mia la idea de hacer tan sensual juego. El procedimiento será simple: jugaremos Texas Hold'Em, aunque sabes que será difícil ganarme, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;te conozco a la perfección&lt;/span&gt;. En cada ronda apostaremos una prenda de ropa, sin importar el frío que está haciendo, que cada vez se hace menos por la calentura creciente que nos ataca. Reglas simples. El ganador podrá retirar la prenda, si es que el perdedor lo desea así. ¿Quedó todo claro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezamos, entramos en calor. Con la primera copa entre las manos, te doy confianza y hago que pierda mi chamarra. La emoción de la primera mano ganada te da ánimos, la primera prenda perdida, aunque muy accesorial, te excita un poco. Tu mente ya recorrió de nuevo todos los momentos que hemos pasado, mas ninguno como este. Nos invade el deseo, queremos brincar uno encima del otro, pero hay que jugar. Las cartas decidirán quién sucumbe primero. Recuerdas bien esa frase que suelo repetir cuando juego: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;10% suerte, 90% estrategia&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu confianza sigue acrecentándose, ya me hiciste perder la camisa. Todo por el par de ases que te salieron desde el principio. Crees que ya conoces mi juego, pero, mi vida,  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;aún no has visto nada. &lt;/span&gt;Perdí los pantalones, me quedo en los boxers que tanto te gustan, esos que, según dices, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;resaltan uno de mis mejores atributos&lt;/span&gt;. Mientras me quito los pantalones, no dejas de posar la vista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ahí&lt;/span&gt;. Ya sabes que hay debajo de esa tela, pero mueres de ganas de descubrirlo. Con tu confianza ya ensanchada, es hora de sacar mi verdadero juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una mano te hago perder tu suéter. Noto que llevas poca ropa debajo. No puedo dejar de ver tus senos debajo de una de las tantas blusas que tienes, de esas blusas de tirantes que a tantos hombres nos hacen perder la concentración. Es muy pronto para sucumbir, el juego apenas empieza. Suerte, empiezas a creer, porque no había ganado una sola mano en toda la noche. Se consume la primera cajetilla, la botella de Chivas no tarda en morir. Es momento de ir por otra. Decidida, te levantas y te diriges al pequeño bar que procuro tener siempre bien servido. Tomas otra botella, y jugetonamente traes más hielos, con tus manos dentro adrede: quieres que vea tus pezones. Dentro de poco jugaré con ellos hasta hacerte perder la razón. Total, no será la primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El juego se pone interesante, con la peor mano que me pudo haber salido, te dejo en tu &lt;span style="font-style: italic;"&gt;bra&lt;/span&gt; negro, con transparencias. "Sabes que me gusta", pienso para mis adentros. Venías preparada para lo máximo, siempre lo estás. También perdiste los pantalones. Te levantas y empiezas a contonearte sensualmente. "Te voy a mostrar lo que he aprendido en mis clases", siempre te lo había pedido. La música empieza a trabajar a nuestro favor, un jazz bastante sabroso empieza a sonar. Tus caderas se mueven al compás de la música. Contengo mi respiración, no doy crédito a lo que veo. Adiós pantalones, hola ropa interior. Apuro mi copa de un solo trago, siento el whisky que baja por mi garganta, sin quemar, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ya más caliente no puedo estar&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentas sacarme de quicio. Mientras barajeo las cartas, metes la mano por debajo de tu tanga. Empiezas a hurgarte, a tocarte. Veo como empiezas a retorcerte, presa del masaje que le estás dando a tu clítoris. Mi punto débil, y lo sabes bien. Cuando estoy contigo es cuando me sale lo voyeurista, no puedo evitar excitarme ante el espectáculo que me estoy llevando. Intento mantener mi cabeza fría, pero ya está más caliente y parecida a un volcán en erupción. Es cuestión de tiempo antes de que se aproveche ese calor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha llegado el momento decisivo, has apostado el resto de tu ropa interior contra la mía. Salen las cartas que no esperaba. Dos ases más, completan el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;turn &lt;/span&gt;y el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;river&lt;/span&gt;. Sonríes, creyendo que ya me has vencido. Te muestro una cara de sorpresa, para que creas que seré el primero en despojarme de la ropa. Muestras tus cartas ya deseosa de quitarnos la ropa y empezar a manosearnos, el calor ya es insoportable. Justamente la carta que esperaba que tuvieras: un as de corazones, que en conjunto con los otros tres de la mesa, hacen un poker de ases. "Creo que te gané, amor", no paras de sonreír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Será otro día, porque hoy, gano yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Destapo mis cartas: un rey y un diez de espadas. Te sorprendes, buscas las cartas de la mesa y ves lo que no creíste encontrar: una reina, un joto y el as de espadas. Escalera imperial, llámale como quieras. La mano invencible en el poker acaba de decir que tendrás que perder tu ropa. Ya recuperada de la sorpresa, te levantas y te acercas lentamente a mi. "Quítamela", más parecía que me rogabas a que me lo ordenaras. Ya no puedes más, lo sé. Te quito el sostén, tus senos al descubierto. Tus pezones en mi boca, pequeños brincos los que das, gemidos casi imperceptibles. Ahora mis manos atacarán tu discreta tanga, siento tu humedad. Ya no puedo más, te retiro la tanga y te acomodo encima de mí. Mis manos no se separan de tus senos, las tuyas buscan librar mi pene de su prisión de tela. Batallas un poco hasta que lo logras. Te hundes en mi firmeza, con movimientos rítmicos empezamos a coger, empiezan a presentarse gotas de sudor. Siempre me ha gustado esa imagen: encima de mí, con tu cabello cayéndote por encima de la frente, con pequeñas gotas de sudor, jadeante, excitada, apunto del orgasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cogemos, sin parar. Pides más, más rápido, más profundo. Terminas en un orgasmo prolongado, que te hace caer rendida en mis brazos. La explosión del placer es lo mejor de todo. El preámbulo es inmejorable. Nos invade un cansancio sensual. El primer round ha terminado, todo por culpa -o por fortuna- de la extrema excitación de la cual ya estábamos presos. La noche apenas empieza, no es momento de rendirnos y todavía tenemos energías para gastar. Te retiras de encima de mi y empiezas a caminar hacia el cuarto. Puedo verte perfectamente, preso todavía de una dureza que no había experimentado hasta la fecha. Caminas sensualmente, tocándote los senos. No lo pienso dos veces, voy a tu encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Logro interceptarte apenas en la entrada del cuarto. Con un poco de violencia te volteo y te beso profundamente. Ese tipo de besos me encantan -y tú particularmente sabes hacerlo bien- y se prolonga un tanto. No es momento de ponerse cursis, por lo que maquinalmente tu mano busca mi pene. Todavía está enhiesta, sabes que soy de carrera larga. Bajo lentamente mis manos por tu espalda hasta llegar a donde esta pierde su nombre: tus nalgas, lo que más me gusta de tí. Te tomo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;de a cartón de chela&lt;/span&gt; y te levanto. Enredas tus piernas alrededor de mi cintura para afianzarte mejor. Nos dirigimos a la cama, todavía no paramos de besarnos. Justamente en el borde me agacho para recostarte en ella. Me sueltas y en vez de acostarte, te sientas. Me tomas entre tus manos y empiezas el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;fellatio&lt;/span&gt;. Un vaivén de por sí placentero, aderezado por tu lengua que se mueve alrededor. Miras hacia arriba, para contemplar mi cara de pérfido placer. Tomo tu cabeza entre mis manos y te pido que no pares. Pronto me vendré, por lo que utilizas tus viejos trucos para evitar que eso suceda. Te retiras y empiezas a recostarte en la cama. Abres las piernas, me dejas ver ese monte de Venus perfectamente depilado. No dejas de tocarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me iba a negar ese festín visual, por lo que decidí comerlo. Lentamente empecé a recorrer tus muslos, hasta llegar arriba, a sentir cerca tu humedad y sentir cómo te retuerces mientras me acerco a tu vagina. Pequeños y tímidos lengüetazos te arrancan suspiros entremezclados con gemidos. Mueres de placer ante eso que me gusta hacerte. Comerte completita, muchas veces te lo dije. Tomaré mi tiempo hasta que no puedas más, ya que tu respiración se acelere más y sin avisar te penetraré para seguir con la faena. Cambiamos de posiciones, las que frecuentamos normalmente, hasta terminar de nuevo tú encima de mí. Te encanta dominar, me encanta tenerte por encima. Nuevamente esa imagen celestial se presenta: alcanzas el clímax, sonríes y gimes de placer, música para mis oídos. Caes a mi lado, prendemos un cigarrillo para recuperar fuerzas. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El poker se extiende por muchas horas&lt;/span&gt;. Sigues húmeda, mi erección sigue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Quieres subir la apuesta?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-91292112128304652?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/91292112128304652/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=91292112128304652&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/91292112128304652'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/91292112128304652'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2009/01/ases.html' title='Ases'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-3650381044999835319</id><published>2008-06-11T14:00:00.000-07:00</published><updated>2008-06-11T14:40:46.515-07:00</updated><title type='text'>Cigarrillos</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Este es un pequeño ensayo que escribí para una clase en la Universidad, titulado &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Yo fumo, el fuma, yo soy libre, tu también&lt;/span&gt;. El tema es la libertad, enfocada principalmente al tabaquismo. Disfruten. Está abierto a discusión.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Estando en una clase en la universidad, alguno de los alumnos que estábamos ahí presentes reprendió o cuestionó al maestro por su hábito de fumar. En todo caso, a mi percepción no fue por el hábito, sino por los momentos que escoge para fumar, que son intervalos pequeños de clase, el inicio de la sesión o el final de la misma; ante tal aseveración que hizo mi condiscípulo, el maestro respondió algo que me llamó mucho la atención y que cito íntegramente: “no fumes, no tomes, no te desveles, no andes con mujeres fáciles, no tengas vicio alguno... y morirás muy saludable”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;¿Qué es la libertad? Tal vez muchas veces nos lo hemos preguntado, pues nuestra naturaleza humana nos manda ser curiosos, y estamos dotados de inteligencia precisamente para eso: para cuestionarlo, dudar y encontrar la verdad de todo lo que tenga certeza alguna o que pueda ser catalogado como tal. Respondamos primeramente a la pregunta con la siguiente definición: “la libertad es un instrumento de la voluntad natural que permite la elección de medios para alcanzar la felicidad, que es el fin último del hombre”&lt;a style="" href="#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="Refdenotaalpie1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. ¿Qué podemos observar en esta respuesta? De manera concreta sólo dos cosas: una, que la libertad es un instrumento, y como instrumento sirve a fines propios; dos, que la felicidad es el fin último del hombre, felicidad que puede ser atribuida tanto a realización personal, acumulación de bienes materiales, o metas tan pequeñas como las de empezar un negocio propio, aprender a manejar, saber tocar algún instrumento, etc.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;Ahora bien, entendiendo la libertad como instrumento para alcanzar la felicidad, podemos inteligir que si la tomamos como herramienta, encontraremos que tenemos dos variantes: tanto nos puede ayudar como nos puede destruir. ¿Por qué aseverar que destruye? Recordemos y reconozcamos que, como toda herramienta, si no se usa de manera adecuada representa un riesgo para la persona que la utiliza, pues todos, o la gran mayoría que se conciba a si mismo como un ente pensante y tenga tres dedos de frente, sabemos que, usando de manera incorrecta un encendedor podemos terminar quemándonos la mano. La herramienta de la que se vale la libertad (al ser esta también una herramienta, llamémosle por consiguiente a la que sigue complemento, o usando un anglicismo, un plug-in) es la decisión: decisión es la contemplación de dos o más opciones, dos o más caminos, dos o más marcas de ropa; después de la contemplación pasamos a la elección, y la elección es el fin último de una decisión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;No podemos decidir si no somos libres, no somos libres si no tenemos la capacidad de decidir. A esto respondería mi buen amigo Sartre con algo como: 'estamos condenados a decidir', esta decisión nos exige ser lo que somos y manifestar nuestra esencia: ser humanos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;De esto precisamente estoy apunto de hablar, de la decisión. Cuando hablamos de un fumador precisamente lo primero que se piensa es en un vicioso, no necesariamente en la concepción ortodoxa que se tiene del mismo, la cual es alguien desaliñado, con pinta de delincuente, probablemente adicto a alguna sustancia tóxica. Exactamente esta postura deseo abordar: el vicio. Estamos de acuerdo en algo: un vicio no puede ser obligado, a menos de que existan circunstancias extremas como en la segunda guerra mundial, en la que los alemanes hacían adictos a la heroína a todos sus prisioneros de guerra; bajo este supuesto presento lo siguiente: &lt;u&gt;el vicio se toma, mas no se induce,&lt;/u&gt; ¿qué busco con esto? Sencillo: NADIE de las personas que fuma, fuma por obligación o empezó a hacerlo bajo presión. A este punto ha de surgir en el lector el supuesto de que existe una presión social o de marketing hacia que la persona fume, le puedo contestar que eso no es cierto y lo demuestro con lo siguiente: observe algún anuncio de cigarrillos, ya sea Marlboro, Lucky Strike o cualquier otro que tenga avisos en la vía pública; ahora pregúntese: ¿observa a alguna persona fumando o en actitudes de que fumar es una obligación? Puedo asegurar que su respuesta es negativa. El creciente número de fumadores se debe simple, sencilla y llanamente a la capacidad de &lt;u&gt;elección,&lt;/u&gt; que tenemos todos los seres humanos, pues de poner un ejemplo, el primer paso para que yo empezara a fumar es que me entrara la curiosidad, puesto que mi padre fumaba, por lo que yo decidí probar en vez de que me contaran.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;Asimismo, yo tomé una decisión, el vecino que fuma realizó la misma acción, todas las personas que tenemos un cigarrillo prendido en este momento decidimos, &lt;u&gt;elegimos hacerlo&lt;/u&gt;, ¿y por qué? Porque tenemos la &lt;u&gt;libertad&lt;/u&gt; de hacerlo o no. Aquí entra algo muy interesante: como toda decisión y como buen uso de la libertad, toda elección conlleva unas consecuencias, ya sean positivas o negativas. Con consecuencias relacionadas a este tema me refiero a las repercusiones sociales que tiene la imagen de un fumador activo. Por mencionar algunas se tiene la de que tienen “mal olor”, la pérdida de pulcridad podrían decir algunos, incluso la pérdida de algunas amistades, pues hay ciertas personas que no toleran a los fumadores, ya me ha tocado querido lector. Entre las demás consecuencias que podemos encontrar están las de la salud: yo, al ser una persona libre y consciente de mi libertad, estoy aceptando, por el simple hecho de fumar, consecuencias tales como posible cáncer o enfisema pulmonar, tos recurrente, falta de aire, pérdida de condición física y demás enfermedades relacionadas con el tabaquismo. Pero he aquí el punto del presente ensayo: al igual que una persona puede elegir casarse joven, permanecer virgen hasta el matrimonio, no tener hijos, no cortarse el cabello, hacerse un piercing... todo esto, igual que esa gente, el fumador tiene la libertad de tomar una decisión, por más mal vista que sea por la sociedad en general; simplemente, en sentido estricto, aunque sea un daño a largo plazo de la persona, &lt;u&gt;nadie puede influir en la libertad de los demás&lt;/u&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;Continuando, ¿cúantos millones de personas mueren cada año por causa del tabaquismo? Serán millones, miles, cientos o decenas, el punto es que mueren. He de decir, querido lector, que a este punto la naturaleza humana se me hace un tanto graciosa: el asunto es que nos estamos preocupando últimamente por cosas que muchos sectores de nuestra sociedad ven como conductas 'malas' o de vicio, como el tabaquismo. Misteriosamente, estas condiciones a veces son más sonadas o renuentes que asuntos de mayor cuidado y que merecen mayor atención. Estoy de acuerdo que la base para que una sociedad es la educación, pero anuncios como los de “fumar mata” de la secretaría de salud, en vez de enseñar algo, recurren a la satirización o, mejor dicho, satanización de las condiciones humanas: libertad, elección y que cada quien haga lo que quiera. Las leyes nos protegen de ser libres de hacer lo que queramos con nuestro cuerpo, exceptuando el atentado directo contra nuestra vida. Aquí el lector se estará haciendo la pregunta: ¿y el tabaquismo no es un atentado directo contra la vida? No mi querido lector, el tabaco no mata, mata lo que causa el consumirlo. Al fin y al cabo no nos podemos meter en términos médicos y filosóficos de que es el suicidio, prosigamos con el desarrollo de las cuestiones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;Ahora bien, muchas personas me han comentado en sendas ocasiones, sobre todo cuando estoy fumando, cosas como: “invades mi espacio personal” o “respeta mi decisión de no fumar”. Varias veces he respondido, siempre de una manera &lt;u&gt;amable y educada&lt;/u&gt;, que mi decisión de fumar no influye en nada el hecho de que ellos no fumen. Sencillamente compruebo esto con lo siguiente: si estamos en un lugar común, poniendo un burdo ejemplo, las afueras de la cafetería central, yo prendo un cigarro y a la persona de la mesa siguiente no le agrada el humo del cigarro y me pide que lo apague &lt;u&gt;poniendo por delante que invado su libertad de no fumar&lt;/u&gt;, simplemente no estoy invadiéndola, pues tan libre soy yo de fumar como ella de ocupar espacios en los que esté prohibido fumar. Puede sonar esto algo rudo, tal vez un poco grosero, pero si nos atenemos a la &lt;u&gt;libertad misma&lt;/u&gt;, encontraremos este supuesto como válido. Ahora, los &lt;u&gt;espacios reservados para fumadores&lt;/u&gt; no fueron creados con el afán de prevenir el consumo pasivo, no fue así, fue precisamente para evitar conflictos como el que tal vez hubiera causado si la situación hipotética que yo planteé hubiera sucedido. Así es, los espacios en los que está prohibido fumar son por lo general lugares cerrados &lt;u&gt;inclusive si están bien ventilados&lt;/u&gt;, pero esto no tiene mucho que ver, pues si nos hemos dado cuenta, al estar en un salón repleto de personas, en el cual el aire no circula adecuadamente, el aire mismo se empieza a viciar produciendo somnolencia y, en algunos casos, jaquecas, este es más o menos el efecto que produce el humo del tabaco en un espacio cerrado. Supongamos un antro, por lo general lo único que se ve es una densa nube de humo, el cual es mezcla de las máquinas que lo producen y de los fumadores; en estos espacios no se prohíbe no porque esté aceptado, sino porque, si establecemos una relación económica o de gusto entre los fumadores, una copa rara vez no va acompañada de un cigarro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;Asimismo, dudo mucho que nos hayamos preguntado alguna vez si no existe algún producto de consumo humano que sea &lt;u&gt;igual de dañino si se consume en exceso&lt;/u&gt; y que pase totalmente &lt;u&gt;desapercibido&lt;/u&gt;. Esta pregunta muchas veces ha atacado mi mente, no necesariamente porque me preocupe por el número de muertes o por conocer productos de los cuales me tenga que cuidar. Todos sabemos que el alcohol en exceso causa cirrosis o borracheras interminables, el cigarro causa enfisema pulmonar... curiosamente hay otro producto que es dañino para la salud, muchos los consumimos y en realidad no nos damos cuenta de que también es peligroso: el queso. Tomando como ejemplo cito una cinta cinematográfica que se proyectó en nuestro país en meses pasados: “Tomando un ejemplo: los quesos de West Virginia son altos en colesterol, y esto ha causado numerosas muertes, ¿por qué sólo la industria tabacalera debe pedir perdón por toda la gente que, al igual que las personas que, por elección propia, consumen queso y mueren producto de sus consecuencias?”. ¿Sabía eso?, yo no. Ahora que conocemos uno de esos productos hemos de preguntarnos: ¿tenemos que condenar el consumo de todos los productos que, a largo plazo, producen daños a la salud humana? ¿Tenemos que dejar pasar desapercibido los riesgos que representan los que conocemos y los que no conocemos? Intentaré dar una respuesta de la siguiente manera: al parecer estaremos de acuerdo en que lo peor que le puede pasar a una sociedad es el olvido; olvido no sólo de la sociedad, de las personas, de las acciones, sino de &lt;u&gt;actitudes de la sociedad&lt;/u&gt;, con actitudes me refiero a toda la serie de eventos que han surgido para condenar a las industrias tabacaleras por el producir, manufacturar y comercializar una fuente de miles de muertes cada año solamente en nuestro país; ante la cuestionante anterior, yo creo que deberíamos no ignorar y tratar de concientizar a la gente. No digo que se restrinja el consumo de tabaco, sino que en vez de hacer campañas publicitarias que lo condenen, mejor que informen, para así no meternos, ahora sí, con la libertad de los demás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;Concluyendo el presente ensayo, extiendo una invitación a todas las personas a las que les sea extensivo el presente trabajo: no dejemos que nuestros prejuicios y la mentalidad social nublen nuestro juicio. Dejemos de observar a personas que se matan a diario, personas que para ciertos ojos no merecen la vida que tienen puesto que, aunque saben que van a morir, aceleran ese encuentro con el ser del más allá. Propongo que empecemos a crear una cultura del &lt;u&gt;respeto&lt;/u&gt;, de la &lt;u&gt;tolerancia&lt;/u&gt; y de dejar de etiquetar a las personas y las acciones en que las mismas incurren. Siguiendo haciendo mi invitación, a dejar en paz, si eres de esas personas, a ese amigo tuyo que fuma, total, el es el que se está acabando sus pulmones, el &lt;u&gt;tomó la decisión, aceptó las consecuencias y las afrontará cuando llegue el momento&lt;/u&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: lucida grande;" class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-family: georgia;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;También quisiera extender una recomendación a aquellas personas que fumamos: no nos sintamos cosa del otro mundo, no es la primera vez que a alguien se le critica por sus hábitos. Sintámonos orgullosos de que tomamos una decisión y tengamos el valor de afrontar las consecuencias de haber elegido libremente cuando llegue el momento de hacerlo. Si eres una de esas personas que ya decidió, está conforme con la misma, no está influida de ninguna manera y está pleno, pues cree que le ayudará a alcanzar su fin último que es la felicidad: fume, si no sabe, pregúnteme como.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="FootnoteCharacters"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="FootnoteCharacters"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style=""&gt;&lt;div style="" id="ftn2"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-3650381044999835319?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/3650381044999835319/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=3650381044999835319&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3650381044999835319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3650381044999835319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2008/06/cigarrillos.html' title='Cigarrillos'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-6046278520247957228</id><published>2008-06-03T20:47:00.000-07:00</published><updated>2008-06-03T20:54:57.937-07:00</updated><title type='text'>La despedida</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Personas van, personas vienen. Se acaba la primera canción, inevitablemente viene la segunda. El mariachi no para de tocar hasta que su hora pagada termine. Todo lo que sube, tiene que bajar.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Verdades inevitables, moldeables a la situación, son las que marcan la existencia de las personas. El poder alejarte de una persona, ser capaz de decir &lt;span style="font-style: italic;"&gt;adiós&lt;/span&gt; en vez de un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hasta luego&lt;/span&gt;. Cerati dice: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"poder decir adiós es crecer"&lt;/span&gt;, la vida dice: no poder decir adiós crece los egos, aumenta el dolor y continua la mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te retiras lentamente de ese lugar en el que te citaron, solamente para encontrarte con que el hecho de que te hayas despedido no va a separararte por completo de ella. Constantemente buscas y encuentras razones para buscarle, para seguir hablando de ella, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;para amarla&lt;/span&gt;. Pretextos son, pretextos serán, en una disque razón se quedará. La peor manera de esconderte es pretender que todo está bien, sobre todo cuando tienes los elementos para hacer que todo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;realmente&lt;/span&gt; se encuentre bien. El cuentista que reside en tu cabeza no para de hablar, sencillamente porque &lt;span style="font-style: italic;"&gt;te hace sentir bien&lt;/span&gt;, no te hace estar bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentista implacable, eso es lo que hace la conciencia. La rutina hace sombra a las pupilas que se cierran a los disfrutes que nos quedan: encerrarte en lo de diario, en lo clásico. Cómoda posición, cobarde hacia la vida. Los cambios constantes son los que hacen que el mañana sea emocionante y el ayer sea atesorado. La vida da vueltas, y da muchas sorpresas: un adiós es uno de ellas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-6046278520247957228?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/6046278520247957228/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=6046278520247957228&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/6046278520247957228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/6046278520247957228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2008/06/la-despedida.html' title='La despedida'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-8852908330606990037</id><published>2008-04-30T22:42:00.000-07:00</published><updated>2008-04-30T22:48:55.015-07:00</updated><title type='text'>Finales</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Cuándo fue la última vez que disfrutaste el momento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pregunta eterna que azota mi cabeza. Después de un largo tiempo pretendiendo, acercándome, intentando llegar a tí, no puedo hacer otra cosa más que preguntar cuándo fue la última vez que disfruté estar contigo. No sé si fue aquella vez que, por vez primera, me dijiste "te quiero". Estoy entre decidir la ocasión en que me contuve las ganas de besarte. Quizá fue el momento en el que busqué tu mano, y no la retiraste. No lo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo a la perfección la primera vez que pusiste tu brazo alrededor de mi cuello. Me paralicé. No creí que tan pronto ya haya creado una conexión de cariño contigo, apenas te iba conociendo, empezaba a desear estar contigo. Impulsos que me llevaron a llegar a tí, a conocer las maravillas que engloban tu persona, a querer ser parte de tu mundo. Quizá lo logré, la experiencia me dice que sí, pero la práctica desecha esa teoría constantemente. Tener en cuenta lo que se está dispuesto a perder antes de empezar, lo perdí, y sigo perdiendo, hasta que no quede nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prefiero no tenerte a saber que no te tengo por completo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-8852908330606990037?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/8852908330606990037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=8852908330606990037&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/8852908330606990037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/8852908330606990037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2008/04/finales.html' title='Finales'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-4798304764950734665</id><published>2008-03-27T17:47:00.000-07:00</published><updated>2008-03-27T18:16:42.943-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narraciones'/><title type='text'>Memorias de un Soñador</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A petición de Jorge, digitalizaré este pequeño cuentito, el primero que escribí. Notarán la evolución en mi escritura. Disfruten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Día 1:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy no pude evitarlo, te tuve enfrente y no pude esconder lo que emana cada célula de mi ser, hoy, hoy tuve que amarte.&lt;br /&gt;Hoy te amé como nunca, pensé que tú eras la razón para seguir, creí que tú eras lo que mi corazón anhelaba; quise creer que no había cielo ni infierno, que el premio más grande era tu presencia y que una caricia tuya era lo que tanto deseaba, que un beso podía significar más que mil palabras, que el dolor ya no existía y se desvanecía como un mal recuerdo.&lt;br /&gt;Pero la realidad es otra. Hoy, no tengo nada qué decir pero mi boca está abierta, el dolor es cada vez más real; hoy, el infierno se manifiesta en mis ojos; hoy, una lágrima nacida en el nido de mis ojos resbaló destellante y humedeció mi corazón anhelante. Hoy sentí como mi sonrisa se transformaba en amargura, como todo mi odio crecía cada vez más, vi cómo mi corazón se desgarraba y caía hecho trizas... hoy mataste una ilusión.&lt;br /&gt;Heme aquí, escribiendo todo lo que me causaste, pero caigo en cuenta que todo es tragedia, que al sol le cuesta mucho salir, que mi día es totalmente gris y no para de llover, y sólo levanto la vista para ver que te vas, y junto contigo se va mi mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 2:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este dolor es real, las heridas no parecen sanar, hay muchas cosas que ni el tiempo borrará...&lt;br /&gt;Me puse el abrigo, tomé la navaja y salí dispuesto a matar. Mi primera víctima fueron mis ilusiones, que se desplomaron a la primera embestida; la siguiente víctima fue tu recuerdo, pero ese opone resistencia, y parece no tener fin, se asemeja a las cicatrices que no se borran.&lt;br /&gt;Mi mente regresó, pero la dejé ir de nuevo, pues ella todavía no debe morir.&lt;br /&gt;Mis gritos silenciosos son escuchados por los sordos, y hasta los mudos cantan mi dolor, los ciegos me ven con lástima y desprecio, los inválidos corren al verme llegar.&lt;br /&gt;Los sueños que alguna vez perseguí ya huyeron de mi alcance, y sólo se escucha el eco de sus risas...&lt;br /&gt;Dejo el asesinato por un tiempo y vuelvo a recordar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 3:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;La herida no deja de sangrar.&lt;br /&gt;Rostros fugaces me quieren arreglar, pero yo los alejo alegando que no estoy roto, siendo que todo mi ser está esparcido por el suelo.&lt;br /&gt;Volví a salir, y la víctima que cayó ante mi embestida creí que era el motivo de mi dolor, tenía sus ojos, su cabello, y hasta esa sonrisa irónica que me parte el corazón, toma lo que queda y lo pulveriza. Pero al ver el cadáver, al mirar sus ojos, me di cuenta de que la reflejaba, con su diestra ensangrentada y un semblante de satisfacción. Bajé la vista y ví mi navaja clavada en mi pecho, llena de sangre y olvido, fue cuando desperté y me di cuenta de que para matar tu recuerdo tengo que morir yo con él, pues no puedes matar algo que morirá contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 4:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi sombra ha hablado con mi alma; me pregunto si seguirá viva. Lo único que alcancé a oír de su infame plática fue: "me ha condenado al silencio".&lt;br /&gt;¿Cómo he de explicar lo inexplicable, sin arrojarme a un pozo donde me entierro solo?, ¿por qué uso como anillo el miedo a vivir?, ¿por qué me he rehusado a sonreír?, ¿por qué he de vivir en el "no pasa nada" siendo que todo va mal?, ¿por qué jugué sabiendo que iba a perder?, sencillamente, ¿por qué sigo vivo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 5:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi odio se manifestó con todo su esplendor...&lt;br /&gt;La sangre ha dejado de manar, pero no porque la herida haya sanado, sino porque mi cuerpo está seco, ya no hay nada en mí.&lt;br /&gt;Quise gritar, quise llorar, y la tierra sucumbió ante mi desgracia... le tuve miedo a la victoria siendo que nunca la he saboreado, aposté todo a tu favor y me perdí.&lt;br /&gt;Quisiera estar en mi lecho de muerte, rezando como pagano a cualquier dios o ángel, rogando que me lleven a ese lugar donde no hay penas, no hay dolor, donde no existas tú.&lt;br /&gt;Quise ser comprendido, y lo que recibí fue lástima; quise ser apreciado, y todos y todo me desprecian. Todavía siento la punzante herida del puñal que has clavado en mí, y aún no me siento morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 6:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Heme aquí de nuevo, y por última vez, pues he dejado a mi mente divagar y siento que ya no regresará.&lt;br /&gt;Salgo de mi prisión y elevo mi vista hacia la gran bóveda celeste, y observo que aunque ha parado de llover, el cielo sigue gris.&lt;br /&gt;Camino y me doy cuenta de que a cada paso, mi sombra se burla de mí, todo lo que me rodea me señala y suelta sonoras carcajadas.&lt;br /&gt;Llegué a lugar de sombras, y ahí encontré mi mente, tan ávida y pasiva. Le ordeno que regrese.&lt;br /&gt;- Cometiste un error al dejarme volar, pero fue más grande el haberla dejado entrar a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 7:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras de mi mente siguen resonando duramente en mi interior, y sigo sin comprender cómo pude pensar que podía estar contigo.&lt;br /&gt;Mi mente aún no regresa.&lt;br /&gt;Me miro al espejo, y la imagen me grita, me repudia, me odia, me injuria, me mata y me hiere de mil maneras al igual que el dolor que sigue taladrando lo que queda de mi corazón. Por un momento las injurias se detienen, y algo brilla mientras se resbala por mi mejilla, tiñiendo de dolor mi pulsante olvido, y, en ella, veo todas mis ilusiones, destellando las aspiraciones que alguna vez tuvo mi corazón, el cual se seca por completo y se desmorona, al rodar de esta mítica lágrima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin, muero, y olvido.&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-4798304764950734665?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/4798304764950734665/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=4798304764950734665&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/4798304764950734665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/4798304764950734665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2008/03/memorias-de-un-soador.html' title='Memorias de un Soñador'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-6533077372472711665</id><published>2008-03-25T16:14:00.000-07:00</published><updated>2008-03-25T16:18:20.299-07:00</updated><title type='text'>Hoy Tuve Sexo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Si más no recuerdo, este texto lo escribí para la clase de Ética, Identidad y Profesión. Se pidió que retratáramos una situación en la cual entrara la ética o moral de cada quien. Según yo, si está claro. Espero lo disfruten.&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Hoy tuve sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ataqué con esta pregunta la mirada que dirigían mis padres al pedirles un poco de su atención. Tomé la decisión de decirlo después de darle vueltas y vueltas en mi cabeza. Dejé de jugar con mi comida y por fin ataqué el frente que me acechaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Hoy tuve sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insistí de nuevo. Nada sucedió. Sólo un momento después mi padre intentaba controlar a mi madre que en ese momento empezaba a sollozar descontroladamente. Intentando en vano calmar a mi convulsiva madre, mi padre se acercó a mí y me propinó tremendo bofetón que casi me hace terminar en la pared del otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¿Cómo te atreves a tratar ese tema en la mesa?! – estas palabras salieron de la boca de mi padre más como un volcán en erupción que como lo que realmente era: un reclamo. Simplemente no puedo creer que mi propia hija haya sucumbido ante los placeres de la carne. ¡Piénsalo!: nosotros que te hemos dado la mejor educación cristiana, las mejores escuelas, una vida digna, ¿puedes vivir como una mujerzuela y tirar por la borda todo lo que tu madre y yo hemos tratado de enseñarte?&lt;br /&gt;- Eres una cualquiera – oí que sollozó por fin mi madre. No mereces llamarte señorita, estás probando cosas que no te corresponden. No creas a esa juventud que dice que el sexo no tiene nada de malo, pues ese no es un placer, es sólo la manera que dios nos dio para que sigamos viviendo. No puedo creer que alguien que salió de mis entrañas tire los principios que tan encarnizadamente he intentado de conservar en ella. Mi hija, mi niña, presa de los placeres mundanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pude resistir ni un momento más los embates de mis padres. Opté por abandonar la escena y me dirigí a casa de mi mejor amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras recorría las calles que me separaban de mi amiga iba pensando: ¿será verdad lo que mis padres han dicho?, ¿he traicionado mis principios?, ¿no soy lo que soy? ¿soy alguien que no debo ser?. Todas estas preguntas invadían mi cabeza, la asaltaban y no la dejaban ni un solo momento tranquila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin llegué a mi destino, saludé como de costumbre a sus padres y subí a su recamara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos saludamos como siempre, y afirmé antes de que pudiera decir nada:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Hoy tuve sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sólo se quedó mirándome incrédula. No podía creer lo que acababa de decirle, eso que volvió locos a mis papás y que, al parecer, no tendría una reacción favorable en mi compañera de andadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No lo puedo creer, ¿tú?, ¿la puritanita niña de los cristianos más arraigados del pueblo? – articulaba estas preguntas como si estuviera ante un espíritu, con la voz temblorosa, presa de emoción. ¿Te gustó? Cuéntame, ¿con quién lo hiciste?, ¿cómo fue?, ¿de verdad duele?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me atacó con un sin fin de preguntas, sin siquiera preguntar el como me siento ante la decisión que tomé, en qué quedó mi libertad, en qué queda el libre albedrío que se supone que el ser supremo nos otorgó. El haber vivido mi libertad por una sola vez. Todo eso que tuve que pasar para tomar la decisión de hacer uso de mi libertad y de todo eso que la naturaleza me ha dado. Todo eso que ha sido despertado junto con mi crecer biológico. El placer que tanto vi prohibido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al no tener respuesta alguna con mi amiga y no dispuesta a responder preguntas de una adolescente morbosa que en vez de ayudar quiere aumentar su curiosidad y calmar su hambre de morbo, doy media vuelta y regreso a mi casa, presa de una confusión enorme. Regreso, sigo pensando y doy vueltas en mi cabeza al asunto. Busco una respuesta, una respuesta a lo que acabo de hacer, no sé por qué no encuentro la respuesta, sólo pido eso: ¡una simple respuesta!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llego a mi casa, ni siquiera veo a mis padres, subo intrépidamente a mi recámara, a mi santuario personal y sagrado. Me veo al espejo, mi rostro refleja mi duda, en mis ojos se puede ver todo lo que dentro de mí está pasando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Hoy tuve sexo – me confesé a mí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve mi respuesta, recordé la costumbre de recopilar frases y anotarlas en la pared de mi cuarto a manera de recuerdos. Volteé y una frase saltó a mis ojos a manera de la respuesta que tanto anhelaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo humano no avergüenza.&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-6533077372472711665?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/6533077372472711665/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=6533077372472711665&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/6533077372472711665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/6533077372472711665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2008/03/hoy-tuve-sexo.html' title='Hoy Tuve Sexo'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-5341114600156267183</id><published>2008-03-24T20:25:00.000-07:00</published><updated>2008-03-24T20:45:37.877-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narraciones'/><title type='text'>Remembranza</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De la sombra del espacio que se crea entre el olvido y el no me acuerdo, es de donde surge la figura de un hombre. En su caminar se ven reflejadas todas las situaciones que ha tenido que pasar para poder llegar hasta aquí: su caminar lerdo sugiere que ha envejecido, que ya es una persona que tuvo que pasar por un proceso de maduración un tanto doloroso; camina erguido, altivo, dejando por un lado la soberbia, su caminar tan alto es por el orgullo que se refleja. Su rostro, cruzado por algunas cicatrices, está coronado por una maraña de cabello largo, motivo por el cual, sus facciones quedan un poco difuminadas, pero aún así se puede ver que en sus ojos, negros como la noche, se reflejan todas sus vivencias: brillan, echan chispas de furor, esperando llegar a su tan deseado destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de el, las sombras parecen desaparecer. Algunos dirían que los fantasmas de su pasado por fin dejan de asediarlo. Sigue caminando, la claridad parece más latente, su paso firme se oye en la acera. Aún no hay nadie quien lo vea, nadie que lo espera, aún así murmura su nombre, con una voz tan baja que solamente el corazón podría escuchar. Prosigue su camino, silenciosamente, solamente acompañado por el compás unísono de sus pasos. Las imágenes detrás de él parecen mas claras: todo el negro que dejó el amor mal logrado se va enjuagando lentamente, dejando entrar una luz que, aunque tenue, ilumina su camino. Todos esos recuerdos que tanto mal le hacían, se quedan en el lugar de donde viene, donde tuvo que acudir para poder limpiarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llega a su destino, le espera una mujer. Responde al susurro que viene repitiendo. Le rodea el cuello con sus brazos, se funden en un abrazo, en el cual ella entiende sus razones, y el comprende la espera por la que ha tenido que pasar. Finalmente, todas las pruebas, todas los sinsabores se van disipando ante esta, su tan esperada dulzura. No se dicen nada, solamente se dedican a sentir nuevamente su proximidad. Los corazones son los que se hablan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin entendió que tuvo que abandonar todo, dejar lo que le detenía de reencontrarse a sí mismo, para poder luchar por lo que quiere. Finalmente lo tiene. Cierran su entendimiento, con un te quiero, al unísono.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-5341114600156267183?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/5341114600156267183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=5341114600156267183&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/5341114600156267183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/5341114600156267183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2008/03/remembranza.html' title='Remembranza'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-310060474688204339</id><published>2008-03-06T20:16:00.000-08:00</published><updated>2008-03-06T20:33:19.873-08:00</updated><title type='text'>Asumiendo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La noche se ha hecho larga y eterna, el aire frío no para de manar por la calle, entrando furtivamente por mi ventana y revolviendo las cenizas que quedan de mi último cigarrillo. Repaso una y otra vez las líneas que acabo de encontrar en ese pequeño instrumento que yo suelo llamar mi santuario, unas líneas que esperé durante mucho tiempo, y ahora que las tengo, no sé interpretarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así como la tierra da vueltas alrededor del sol, la idea de que todo lo que haya hecho tenga una reacción en mi tiene una traslación que me mantiene despierto por las noches, fumando sin cesar, ingiriendo copas imaginarias de alcohol para poder nublar un poco mi mente y dejar de pensarte por unos momentos. Me obsesiona la idea de saberme un poco más cerca de tí, pero esos renglones no ofrecen la explicación que vengo buscando desde hace mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca he sabido predecirte, y hoy no es la excepción; siempre he querido los motivos que te empujan a actuar como lo haces cuando estás cercade mí, pero una vez más no los conoceré el día de hoy. Con simples dos palabras pudiste derrumbar el poco de calma que me quedaba, con unos cuantos renglones pusiste a mi corazón nuevamente a trabajar.&lt;br /&gt;No niego que me reviviste, pero a la vez de que me volviste a la vida, volviste a abrir la herida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que hoy me empuja es la vaga ilusión que tenía desde un principio, es lo que me mantiene en el camino, y hasta cierto punto es mi alimento en estos tiempos en los que escasean los sueños. ¿Alejarme?, no lo creo. Vivo esperando el momento en el que pueda estar lo suficientemente cerca de ti como para poder repetirte todo esto, sin tener que sentir vergüenza alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una y otra vez las leo, aún no te entiendo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-310060474688204339?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/310060474688204339/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=310060474688204339&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/310060474688204339'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/310060474688204339'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2008/03/asumiendo.html' title='Asumiendo'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-7231349247326464659</id><published>2008-01-30T17:49:00.000-08:00</published><updated>2008-01-30T20:04:01.115-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narraciones'/><title type='text'>Víctima</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Soy víctima y victimario, soy presa y cazador. Por la noche, vagando, hasta que encontré tu piel tersa, perlada por unas finas gotas de lluvia, que no logran apagar mi calor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevamente, como innumerables ocasiones he acudido a tí, la única que responde. Te enamoro con mentiras, palabras huecas y caricias frías. No te niegas, sé que nunca lo harás; no me digas lo que sientes, porque no lo realizarás, se esfumará como el cigarro que se extingue en el cenicero al pie de mi cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche en la eternidad es la que paso. Tú te entregas, sin preguntar, sin siquiera saber en lo que terminará, aunque ya deberías. Las caricias aumentan, el calor se hace insoportable, tanto que estorba la escasa ropa que llevas puesta. El beso prolongado que sabe a mentira, que en vez de aminorar mi deseo lo eleva a condiciones sublimes, la eternidad, el corazón orgulloso, pero lleno de soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos fundimos en un solo ser. Me hundo completamente en tu humedad, das muestras de asombro, de gusto, a pesar de que ya me conocías. Los recovecos de tu cuerpo embonan perfectamente en los míos, me encuentro bien en tus brazos, mas sabes que no puedo corresponder. La idea que tu tienes del amor dista mucho de lo que está pasando en este momento: puedo darte mi sudor, mi sexo, mis caricias, pero mi corazón pertenece a alguien más. No basta que digas que yo al igual no soy correspondido, ya lo sé, pero &lt;span style="font-style: italic;"&gt;siempre he preferido un beso prolongado, aunque sepa que miente, aunque sepa que es falso&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prolongo la noche lo más que pueda, porque sé que al terminar todo se irá. Mi soledad se transmuta en pasión por unas cuantas horas, todo mientras estoy contigo, dentro de tí. Las recetas de pasión son mi escape a mi condición, borrando esos perfiles que me traen tantos recuerdos de amores que se han quedado en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;quizá&lt;/span&gt;. Terminó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te vas, me ves con esperanza, pero una vez más me he sumido en mis pensamientos, tomando nuevamente un cigarrillo y aspirándolo profundamente, puedes ver en mis ojos lo que estoy pensando. Esfúmante, ya volverá el momento de juntarnos nuevamente, la soledad ya es parte de mí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-7231349247326464659?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/7231349247326464659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=7231349247326464659&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/7231349247326464659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/7231349247326464659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2008/01/vctima.html' title='Víctima'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-3969002578051191045</id><published>2008-01-15T23:06:00.001-08:00</published><updated>2008-01-15T23:06:55.847-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narraciones'/><title type='text'>Priscila</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Este texto es de los primeros que alguna vez escribí. Estoy en una etapa en la que quiero reencontrar mis orígenes. Disfruten.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deambulaba una vez más en ese antrillo de costumbre, con dos bebidas en la mano buscando a la próxima víctima de mis placeres. Entro y me encuentro con la gente de costumbre, mesas llenas de gente que nada más se ve la cara mientras vacían alegremente su estúpida botella de bacacho.&lt;br /&gt;En las bocinas del lugar se oye a todo volumen la rola de Freak, de los buenos Silverchair... yeeeeeeah i'm a freak, se oye corear a las personas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moviéndome al compás de la canción me acerco a ella... la única a la que he querido conquistar y me he detenido, mientras en mi cabeza sigue retumbando la buena guitarra y la letra de la canción, muchas voces de mis demonios interiores me gritan: NO! NO!, mientras la contraria me da la razón. Sigo acercándome, pero me detengo ante un hecho inusitado: me esta mirando... y no es una mirada cualquiera, esa mirada me expresa tantas cosas, pero a la vez me dice que me aleje... tomo la iniciativa y le comparto mi buena copa de nada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Como te llamas? -  pregunto al fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Priscila, pero si me convences puedes llamarme como quieras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llevé a una esquina y desahogué todo lo que provocó esta frase, nos besamos apasionadamente y nos acariciamos de mil maneras, nuestros cuerpos se friccionaban y empezaba a encenderse la chispa de la pasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tuve que decirle que nos fuéramos a otro lugar, ella lo entendió... me tomó de la mano y nos dirigimos a la entrada del lugar. Después de abordar mi auto que procuraba siempre tenerlo cerca de la entrada, la chispa se convirtió en una llamarada... todas esas promesas de amor de una noche se fundieron en caricias, besos, retozos, todo lo imaginable y falso de una pasión desenfrenada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a mi cubil... apenas pude abrir la puera y ya estaba sobre mí... con una habilidad que no había conocido con alguien más se despojó de sus ropas y a la vez me quitó las mías... nos quedamos completamente desnudos mirándonos el uno al otro, pensando en cual sería el siguiente paso...&lt;br /&gt;Me acerqué a ella y la besé, y en ese beso nos fundimos en un solo mítico ser, esa noche éramos uno... hicimos de nuestra pasión una desenfrenada noche de amor pasajero... noche que disfrutamos al máximo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente ya no estaba, solo dejó una nota con una de sus prendas... la nota era su teléfono...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quién imaginaría que una noche de pasión englobaría tan poco y tanto a la vez?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-3969002578051191045?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/3969002578051191045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=3969002578051191045&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3969002578051191045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3969002578051191045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2008/01/priscila.html' title='Priscila'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-2959081372402069536</id><published>2007-12-17T00:34:00.000-08:00</published><updated>2007-12-17T00:41:22.108-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narraciones'/><title type='text'>Fotografías</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Cómo extraño todas las noches que pasé contigo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lo dije a su retrato, como suelo hacerlo cada vez que lo rescato del cesto de basura. Después del dolor inmenso, de la cruda mortal que me azota al terminar una jornada con mis tres amigos: Jack, Johnny y James, una vez más rescaté tu recuerdo de la trituradora. Por más que intenté no logré jamás olvidar la promesa de amor que alguna vez te juré en el umbral de tu hogar, en la que prometiste estar, aunque no de la manera que yo deseaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como toda novela barata, todo termina con una boda. Acabo de regresar de ella, mi cabeza aún da vueltas, el cuarto no para de girar, y la sonrisa que sale de ese retrato no deja de maravillarme, tal cual como la primera vez. Incontables fueron las veces que yo creí que te había sacado de mi memoria, mas no dejabas de regresar; estando en los brazos de otras mujeres, todavía sentía que eran tus manos las que me exploraban. Aunque no me guste, peor aún, aunque lo niegue a veces, sigues siendo parte de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer le saqué una radiografía a mi corazón, justo después de que pediste mi final aprobación para darte el adiós definitivo: ese pequeño empuje que necesitabas para dar el sí eterno. Como siempre, te arrojé en los brazos de alguien más, y me quedé deseando que fueras la única estrella en mi cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente te dejé ir, pero tu fotografía sigue estando en mi repisa...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-2959081372402069536?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/2959081372402069536/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=2959081372402069536&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/2959081372402069536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/2959081372402069536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2007/12/fotografas.html' title='Fotografías'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-542604439330704208</id><published>2007-11-26T18:05:00.000-08:00</published><updated>2007-11-26T18:18:40.740-08:00</updated><title type='text'>Cartas a una locura consciente</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;31 de octubre&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Por primera vez me pude dar cuenta de qué es lo que realmente me pasa cuando me miro en el espejo: no solamente puedo escrutar lentamente y en silencio mi semblante, siempre el mismo al observarme, sino que puedo ver de manera muy discreta y un tanto amenazante a todas esas personas que me siguen. No es la única ocasión en la que me he percatado que, aún estando en la privacidad de mi habitación, en cualquier lugar cerrado, siempre hay alguien detrás de mío: muchos, pocos, incluso nadie, pero a la vez un mundo de personas que se refugian pacientemente en ese reflejo lejano del espejo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Le miro, y sé que me mira, le veo con odio, con estupor, con ira, con muy poca paciencia, él hace lo mismo, o incluso más. Analiza todos mis movimientos, la barba tupida que he estado recortando pacientemente, mi mirada perdida, considerada por muchos como dos pistolas humeantes apuntadas al vacío. Logro mantenerle la mirada, pues a pesar de ser un completo desconocido para mí, en sus ojos veo algo muy parecido a lo que yo expreso con los míos. No encuentro razones por las cuales me sigue: no tengo nada de valor, hago todo lo que puedo lo mejor que alcanzo, no soy una persona excepcional, simplemente soy yo. No lo puedo apartar, a donde quiera que me muevo, aunque no le vea, sé que está presente, su mirada me penetra, me hace dos hoyos tremendos en la espalda, me crispa la piel sentir su presencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Me han juzgado de loco incontables veces, pero en esta ocasión yo me sé loco, por eso mantengo la tesis de que mi locura es consciente: sé que me persiguen, nadie más lo ve, pero yo lo siento, es de mi conocimiento, no lo ignoro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Intentaré no verme en el espejo para no reparar en esa presencia que tanto me atormenta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;7 de noviembre&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Logré deshacerme de todos los espejos que había en mi hogar. Afortunadamente desde hace algunos años que vivo solo, así que no hubo quejas ni contratiempos para cumplir mi determinación de borrar todo reflejo de las miradas que me acechan como aves de rapiña, dispuestos a romper con todo lo que hago, a acabar con todas las personas que están alrededor de mí, para finalizar arrojándome a un vacío sin fin, donde finalmente podré dormir sin tener que preocuparme por los asesinos que me cazaron hasta lograr terminar con mi existir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Sigo sin verme en el espejo, pero las miradas no dejan de taladrarme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Caminaba pacientemente a visitar a un querido amigo que ya tenía olvidado por diversas vicisitudes de mi vida. Sentía sus pasos a la par de los míos, sentía que su sombra avanzaba cada vez más. Enfrascados en una carrera de unos segundos, logré vencerle hasta llegar con mi querido amigo. Increpando mi larga ausencia de su recuerdo, iniciamos una conversación en la cual no dejó de puntualizar mi inquietud.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Me vienen siguiendo –confesé.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;¿Me estarás diciendo la verdad esta vez? Muchas veces he escuchado que te estás volviendo un poco loco, no es nada nuevo, pero me preocupa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Aún no me crees, ¿verdad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Llegaste solo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Mis ojos reflejaban mi tensión. Mi amigo, con un rictus relajado, no paraba de demostrarme que quería soltar una sonora carcajada, pero se detenía ante mi fama bien fundamentada de volatilidad ante esas reacciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Seguí explicando mis confabulaciones, mi neurosis provocada por ese largo sentimiento de persecución, de ver cómo todo lo que hacía se desmoronaba lentamente, como mi amigo, tan querido amigo, compañero de golferías y borracheras, no aguantaba las ganas de reírse estruendosamente ante mi locura, que yo llamaba consciente, pero que desconocía sus límites.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;No sé qué pasó, lo único que recuerdo es que uno de los que me seguía a todos lados, me golpeó en la cabeza trepidantemente, dejándome inconsciente, provocando un susto inimaginable en mi gran camarada, que se vio a la merced de ese asesino. Desperté finalmente, mi amigo, con una daga clavada en el cuello yacía entre mis brazos, con un gesto de sorpresa e incredulidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Seguramente el asesino era alguien conocido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;14 de noviembre&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Lloré desconsoladamente toda la tarde, no solamente por haberme visto envuelto en el terrible final que tuvo ese gran compañero, sino que, en mi cobardía, salí corriendo del lugar, con las manos todavía ensangrentadas, intentando encontrar al asesino que había puesto fin al último suspiro de alivio fraternal que me quedaba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Lo encontré.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;No basta decir que me quedé helado al verle a los ojos, una vez más esa familiaridad me asaltó, estaba en un escaparate de trajes finos, mirándome fijamente, buscando dar explicación con su mirada a lo que acababa de cometer. Todavía no le entiendo, no dice nada, no tiene qué decir, pero su boca está abierta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Tomé fuerzas y rompí el cristal, le tomé por el cuello y lo estrangulé hasta que su lengua quedó colgando y ya no pude ver nada familiar en sus ojos, lo único que se dejó entrever es mi imagen, dándole muerte, terminando con mi sufrir y vengando a mi gran amigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Haber acabado con él no fue suficiente. A la vuelta de la esquina me encontré con alguien más, uno de los cuales seguía al que acababa de triturar entre mis frágiles manos con fuerza sobrehumana. Iba risueño, deshaciéndose en cumplidos hacia una hermosa mujer, que iba coreando sus risas, tomada fuertemente de su brazo, irradiando felicidad con cada risa, con cada gesto, con una sola mirada. Furtivamente, al sentir mi presencia, ese extraño y tan familiar a la vez se volvió a mirarme, para mostrarme nuevamente la hoja de la navaja, escondida debidamente en su abrigo, muy parecido a los que mi madre solía regalarme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Quise gritarle a esa mujer que se alejara, que viniera conmigo, que la amaba, que dejara a ese monstruo, que yo la cuidaría, pero me quedé helado, mi garganta hecha un nudo no pudo contener las lágrimas que corrieron a raudales por mi cara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;21 de noviembre&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Martina ha muerto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Sentado en mi sillón, con la mirada fija en ese retrato que nos tomamos hace años, en el que se veía reflejado el amor inmenso que le tenía, la gran admiración y respeto que hacia ella sentía, no podía contenerme. Reía nerviosamente, jugaba con el cigarrillo que tenía entre mis dedos, inhalaba furiosamente del mismo, intentando hallar calma al dolor tan apremiante que me invadía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Dos pérdidas, la una igual de grande que la otra, ambas cometidas por las personas que me acechaban, caídas primeramente por su incredulidad hacia mi persecución, por no haber tomado consciencia de mi propia locura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El asesino se encontraba frente a mí, la daga en la mano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Con esto atravesé su corazón. Te hice un favor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Esto fue el acabose. Le di final de la manera más ruin que encontré en mis recónditos recuerdos de las clases de historia: lo tomé por la fuerza, aunque no opuso resistencia. Le amarré al viejo nogal del patio de mi casa, lo azoté con mi desprecio, con mi lengua, le prendí fuego y me senté a ver como calcinaba, mientras lloraba desesperadamente y gritaba su nombre a los cuatro vientos. No hubo curiosos, nadie lloró. De súbito me levanté, me puse el saco, tomé la navaja, y salí dispuesto a clavar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;28 de noviembre&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Acabé con todos de uno a uno, no estaba dispuesto a esperar a perder a alguien más: ya me habían arrancado todo lo que amaba en mi vida. Martina, mi querida Martina, tantos momentos que pasamos juntos, tantos días que me ofreciste a tu lado. Juré que jamás olvidaría el momento en que te conocí, y he mantenido mi juramento. De mis amigos no sé nada, al enterarse que, una a una, las personas que estaban alrededor de mí fueron cayendo, todos salieron huyendo despavoridos, ausentes a mi pena, a mi sufrir, conociendo que alguna clase de maldición cargaba yo entre mis entrañas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Todavía recuerdo el gusto que sentí cuando los tomé por sorpresa, y uno a uno les fui clavando la daga, muy profundo, donde más duele, hasta verlos caer totalmente deshechos. Un desenfreno de sangre y lágrimas, eximiéndome de toda culpa de la atrocidad que cometía: &lt;i style=""&gt;mea culpa.&lt;/i&gt; Al son de un viejo rock and roll terminé con todos mis acechadores. Uno a uno fueron cayendo, hasta que me sentí finalmente liberado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Mi memoria me traiciona, solamente han pasado 4 semanas, pero mi cara me dice que he envejecido por lo menos 4 años. Las paredes de este lugar son blancas, me resisto a seguir en este lugar, me siento encerrado. La gente me sigue mirando, pero en esta ocasión son totalmente desconocidos, ya no les encuentro familiaridad. A cada paso que doy, cada gesto, cada palabra mal articulada, solamente se miran entre sí, murmuran algunas palabras y todos anotan al unísono. Tal vez estén documentando mi vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Me llevan todas las noches a un salón completamente en penumbra, me acuestan cómodamente e intentan borrar de mí el recuerdo de todas las atrocidades que esas personas me causaron. Me prohíben fumar, cosa que disfrutaba tremendamente. No paro de gritar por Martina, la extraño horrores, pero ese maldito me la quitó de mis brazos, la sedujo con su gran poder sobrenatural para poder acabarle. Logró su cometido: nos separó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;¿Será por eso que no me dejan salir?, ¿será por eso que me dan electroshock?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;5 de diciembre&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;No puedo ver nada, todo es tremenda oscuridad. Al fondo, una luz, una imagen, una idea.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Escucho los compases de esa canción que hizo que me enamorara de ella. Lentamente sigo la tonada con mis silbidos. Bailo a los compases de una ilusión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Por fin la veo, hermosa, grandiosa como siempre. Un estallido de electricidad y todo se acabó. Mis manos no me creen lo que les platico, no me habla la razón. Las paredes me siguen encerrando. Quiero gritar, quiero salir, &lt;i style=""&gt;quiero estar junto a ti&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Mi habitación parece museo, muchas miradas me perforan, ellos han regresado. Cada uno tiene una historia que contar, una nueva posición, un nuevo fin, una nueva daga.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-542604439330704208?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/542604439330704208/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=542604439330704208&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/542604439330704208'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/542604439330704208'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2007/11/cartas-una-locura-consciente.html' title='Cartas a una locura consciente'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-6841507969582921493</id><published>2007-11-20T21:13:00.000-08:00</published><updated>2007-11-20T21:14:15.152-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narraciones'/><title type='text'>Debajo de tu Piel</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La fría noche de verano no logar aminorar mi calor, siento como ese deseo recorre lentamente cada fibra de mi cuerpo, como los músculos se contraen, la sangre comienza a circular, se empiezan a nublar mis sentidos prestos a entregarse a ese estallar sin fin de sensaciones, sentimientos encontrados, cólera mezclada con el más puro placer carnal...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conozco esa mirada singular, más me intriga el rostro que se esconde detrás de él... entiendo y encuentro forma en ese rostro, interpreto el lenguaje de esa mirada, me pierdo junto con esos pensamientos, me realizo con esto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contemplar tu cuerpo una vez más, sin embargo la última... sentir tu respiración lentamente en mi pecho, apoyando tu cabeza en mí, mi mano cruzando la curva desnuda de tu hermosa espalda crispada por pequeñas perlas que brillan a la luz de mis fulgurantes ojos. No puedo murmurar nada, simplemente me atengo a recordar lo que acaba de pasar e intentar borrar de mi cabeza la idea de que nunca volverás...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te vayas-atino a decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No contestas, te limitas a mirarme... verme en tus ojos me crea un éxtasis incomparable, sé que me puedo ver en ellos pues esos dos cristales tan hermosos solamente reflejan lo que tu corazón alberga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volver, volver... huir, nunca más regresar, olvidar... sentir...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero desnudar tu piel y encontrar tu alma en el fondo de tu cuerpo, sentir tu palpitar y hundirme en esa profunda humedad sagrada, apuntar hacia tu altar de Venus y perderme en las burbujas del sueño, en la huella que quedará de mí en tí por el resto de tu vida...&lt;br /&gt;Solamente soy un momento, una idea fugaz, un sueño vaporizado entre nubes de alcohol, la fiesta terminó... todo volvió a su curso natural...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te fuiste, en mi cabeza sigue rondando tu cándida desnudez, la circunferencia de tus senos, en los cuales descansé mi estupor... tu fina línea que empieza ahí y termina un poco más al sur, donde solía haber una maraña negra, pero que sensualmente has retirado para deleitar mi vista, mi lengua y por tu comodidad... seguir bajando por tus piernas hasta terminar de verte, para volver a levantar la vista y ya no encontrarte, sólo tener el recuerdo de algo que nunca fue, nunca lo será, pero algo con lo que mi deseo engaña a mi mente y me transporta a un estado etéreo en el que me pierdo en esas sensaciones que no llegué a sentir de tí...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La luz se extingue, el frío arrecia... tú ya no estás... yo me perdí contigo...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-6841507969582921493?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/6841507969582921493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=6841507969582921493&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/6841507969582921493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/6841507969582921493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2007/11/debajo-de-tu-piel.html' title='Debajo de tu Piel'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-3720019485802421079</id><published>2007-11-13T20:22:00.000-08:00</published><updated>2007-11-13T20:23:00.653-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narraciones'/><title type='text'>El Cuarto sin Razón</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;T&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;uve que alejarme una vez más de ese pequeño espacio que yo consideraba mi santuario, salir de todas las columnas de papeles amontonados esperando a que lleguen unos ojos que los puedan admirar, dejar que circule la nube gris que se forma cada vez que ahí me refugio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Tomé mi abrigo y salí trepidante hacia la calle. Maloliente y poco alumbrada, albergaba un panorama muy poco alentador. Ante tal indecisión de qué rumbo tomar, decidí seguirle los pasos a una mujer que, siguiendo su costumbre casi religiosa, caminaba por ahí solamente para disipar sus pensamientos de amores mal logrados. No fue tan negativa esa decisión, pues por fin pude cruzar algunas palabras con ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Independientemente de nuestra charla sin sentido ni finalidad, pude saber que su nombre era bastante común, pero su mirada encerraba tantos enigmas de esos que solamente el corazón puede ver si entiende lo que esos ojos quieren expresarle. Ofrecí acompañarla de vuelta a su domicilio, donde le esperaba su rutina diaria: una cena módica, tal vez algún chequeo de correo electrónico, cruzar algunas palabras con sus familiares y a la cama; aceptó amablemente tomándome del brazo, empezando a hacerme confidencias dignas de un confesionario. Seguimos caminando hasta que por fin llegamos al umbral de su hogar, después de una despedida mustia, la dejé y proseguí en mi andar sin destino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Después de unos pasos e invadido por un pesar gigantesco, provocado por no poder interpretar lo que los ojos de mi nueva conocida, abrí la puerta de mi cubil: ¿qué me habrán querido decir esos ojos verdes, en los que me perdí por unos segundos? Medité sin cansancio sus palabras, recordé todos sus gestos, pero aún así no encontraba respuesta elocuente al enigma que se presentaba en mi cabeza. Volví por fin a mi rincón, me senté ante la computadora a mi rutina –tal como lo predije con ella-, revisar correos, enviar algunos pendientes y tal vez –solamente tal vez- hastiarme hasta el punto de poder quedarme dormido. No hubo novedad, escribí algunas líneas del texto que estaba preparando y me dirigí a la cocina a asaltar lo pobre del refrigerador. Mi festín culinario duró solamente unos cuantos minutos: un vaso con leche acompañado de una dona hueca que en vez de chocolate parecía pintura de aceite débilmente endulzada. Me rendí ante mi terrible jornada y dormí lo más que pude.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Me sacó del sueño que solía tener unos tenues golpes en la puerta de acceso de mi casa; como pude, me vestí solamente con una bata y salí a ver quién tocaba a mi puerta: eran esos ojos que conocí solamente algunas horas antes, me miraron, los miré, no dije nada, solamente abrí la puerta. Ella entró y se sentó en el sillón –el único, por cierto- y simplemente se limitó a mirarme y sonreír débilmente. Me comió con la mirada unos instantes, se acercó y me besó tenuemente en una mejilla, me tomó de la mano y se acercó a mi oído murmurándome solamente estas palabras: &lt;i style=""&gt;ve a tomar un baño, salimos pronto.&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Cual niño obediente de su sacrosanta madre, me metí en la regadera y salí todavía escurriendo, con la toalla amarrada alrededor de la cintura para encontrar a mi visitante frente a mí, viéndome sin pudor, más sus ojos me dieron una señal que sí pude entender –cualquier hombre podría-: deseo. Me vestí torpemente con lo que acostumbraba –unos pantalones de mezclilla, recuerdos de mi juventud no tan distante, una camisa gris y un saco- y me dirigí a la puerta acompañado de ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Vagamos por la ciudad el resto del día, nos contamos cosas, nos peleamos, nos contentamos, nos tomamos de la mano, anduvimos por ahí rodeándonos con el brazo el uno al otro. Tomamos asiento en un pequeño café por los rumbos del centro, disfrutando ella una cerveza y yo una copa de vino tinto, mientras nos amenizaba un trío de jazz. Volví a asaltar su mirada, encontrando cada vez más que esos ojos no solamente expresaron deseo hace algunos momentos, me daban respuestas a preguntas silenciosas que siempre me había hecho por las noches, justo antes de quedarme dormido. Platicamos por horas, cada momento que pasaba, que escuchaba alguna vivencia, que me acercaba más a su corazón, más me maravillaba, crecía mi respeto y admiración hacia ese ser que se materializaba en todo su esplendor frente a mis ojos. Dimos por terminada nuestra visita y regresamos cada quien a su lugar de origen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Al llegar al umbral de su puerta no me pude contener, tuve que preguntar cómo sabía tanto de mí, por qué preguntaba lo que preguntaba; quería, necesitaba saberlo todo. Solamente me miro, me volvió a besar en la mejilla y sencillamente, con una sonrisa maliciosa respondió: &lt;i style=""&gt;me gusta más cuando escribes con el corazón, con la cabeza tiendes a ser redundante y algo complicado.&lt;/i&gt; Entró, yo me fui, una vez más, pensativo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Por fin encontré la fuente de toda su información, su respuesta fue más reveladora de lo que yo esperaba. Todos los papeles amontonados detrás de mí, que alguna vez fueron “inmortalizados” en una dirección electrónica que yo llamo mi diario personal, al acceso de quien sea. Visité ese espacio largamente olvidado, encontrando centenares de comentarios firmados con su nombre. En ese momento descubrí que mi escribir por fin cumplía su propósito: su destinatario lo leyó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-3720019485802421079?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/3720019485802421079/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=3720019485802421079&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3720019485802421079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3720019485802421079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2007/11/el-cuarto-sin-razn.html' title='El Cuarto sin Razón'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-3997367713861160787</id><published>2007-10-17T20:51:00.000-07:00</published><updated>2007-10-17T20:57:37.171-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narraciones'/><title type='text'>Mís Últimos Momentos</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Este texto fue escrito por Paula Zamorano, en lo personal, me encantó. Por eso pedí permiso de publicarlo, así que, disfruten&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 30pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial Narrow&amp;quot;;"&gt;Cuando menos lo pensé estabas ahí. No pude pensar durante varios minutos. Contemplé tu cuerpo, tan perfectamente distribuido, y no pude hacer nada más que sonreír. Me mirabas fijamente, como si trataras de leer lo que pensaba, y en realidad, yo sabía que podías. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 30pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial Narrow&amp;quot;;"&gt;Me dijiste que todo iba a estar bien, que me amabas más que a nada, y que si lo necesitaba, llorara tanto como quisiera. Pero en esta ocasión, las lágrimas no pudieron salir. Había una mezcla de rabia, temor y tristeza que se apoderaba de mí en ese momento. Quería salir y gritar. Quería deshacerme de aquel cuerpo del que era esclava y prisionera. Tú sólo me abrazaste y recargaste mi cabeza en tu pecho. Siempre dijiste que mi piel era suave. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 30pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial Narrow&amp;quot;;"&gt;No supe cuándo me quedé dormida, pero cuando desperté tú estabas a mi lado, dormido junto a mis piernas. Te miré y pensé cuánto te amaba. Mis ojos se llenaron de lágrimas. Tenía miedo de dejarte pues, hasta ahora, habías sido lo más importante en mi vida: lo único a lo que me he podido aferrar, la única persona con quien habría querido estar en esos momentos. Me duele amarte tanto, más cuando sé que por fin me desharé de ese cuerpo que tanto me aprisiona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 30pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial Narrow&amp;quot;;"&gt;No te diste cuenta cuando me levanté. Hiciste un ligero movimiento con tu cabeza, percibiendo mis movimientos, pero no te despertaste. Caminé desnuda en la oscuridad, me gustaba la idea morbosa en mi mente, de que sólo la noche y el reflejo vaporoso de la luna podían verme. Me quedé de pie ante la ventana; no miraba nada en especial, mis ojos parecían estar llenos de vacío, con la mirada perdida sin enfocar nada en específico. Nada sucedía en aquel lugar, no se escuchaba sonido alguno. A esas horas de la noche debía de ser común, pero aquel silencio era casi aturdidor. Seguí mirando hacia la nada, meditando tal vez en lo mismo, cuando noté un coche a lo lejos; tenía los vidrios empañados y hacía ligeros movimientos. Poco después, pude darme cuenta de que era una pareja, que tal vez no contaba con una cama o el momento propició que estuvieran ambos en medio de la nada, en un coche que sólo se calentaba con el calor de ambos cuerpos. Era irónico que lo único que haya podido observar fuera eso, pues probablemente estuve toda la noche haciendo lo mismo. Me hizo recordar la primera vez que estuve desnuda frente a ti. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 30pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial Narrow&amp;quot;;"&gt;No había sido fácil; recuerdo tus intentos previos para lograr que me quitara solamente la blusa, pero siempre mis ideas recatadas, o tal vez mis complejos, habían sido mayores que el deseo de sentir tu piel sobre la mía. Hubo un día en el que simplemente no pude resistirme, ni tú tampoco, e hiciste que sucumbiera ante tus encantos. Recuerdo haber sentido tu piel tan cerca y tan suave; tus manos sabían dónde y cómo tocar exactamente, para que explotara una bomba de sensaciones que se encontraba justo entre la yema de tus dedos y el poro de mi piel. Desde ese entonces, no había habido vez en donde no aprovecháramos para sentirnos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 30pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial Narrow&amp;quot;;"&gt;Muchas cosas pasaban por mi mente en ese momento; te miraba dormir, con tu cara iluminada por un tenue resplandor de afuera y unas ligeras gotas de sudor que brillaban. Tu espalda descubierta, siempre tan suave y perfecta, yacía entre los pliegues de la sábana. Yo sólo miraba, tratando de crear algún verso que describiera aquella poesía, pero simplemente no podía. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 30pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial Narrow&amp;quot;;"&gt;Mi mirada tal vez te despertó, no te sorprendió verme despierta y sonreíste. Me mostraste por última vez aquella perfecta sonrisa que tanto me gusta, y tu mirada que desnuda, aunque en ese momento ya no era necesario. Sabías que era el final, pero no te importó. No derramaste ni una sola lágrima. No emitías palabra alguna, pues sabías que, en aquellos momentos, cualquier palabra sobraba. Te limitabas a tocarme, siempre te dije que eras muy bueno con las manos. Me besaste suavemente, como si me sintieras frágil; recorriste toda mi piel con tus labios y por última vez hicimos el amor. Pude ver una lágrima recorriendo tus mejillas y con tus dedos, cerraste mis ojos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-3997367713861160787?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/3997367713861160787/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=3997367713861160787&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3997367713861160787'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/3997367713861160787'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2007/10/ms-ltimos-momentos.html' title='Mís Últimos Momentos'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-1246058677990392667</id><published>2007-10-09T17:42:00.000-07:00</published><updated>2007-10-09T17:45:09.601-07:00</updated><title type='text'>Para tí que no estás</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Precisamente por el hecho de que me encuentro aquí &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;es el por qué de que no te puedo encontrar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Desde aquella vez que te vi por primera vez, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;no he dejado de pensar en ti. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Desde ese preciso momento en el que nuestros ojos se conocieron &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;no dejo de hablar de ti, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;y desde el día en que nuestros labios se encontraron &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;mi corazón no deja de latir por ti.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Es necesario que confiese todo esto que siento, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;porque ya no estás junto a mí, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;decidiste partir de mi vida &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;para buscar nuevos horizontes, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;encontrar una mirada y unos labios más tiernos que los míos; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;unas palabras que te expresen de mejor manera &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;todo lo que mi corazón declaraba que sentía por ti.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Te fuiste, fulminantemente, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;tomando la decisión precipitadamente sin siquiera decir adiós &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;ni aún un por qué. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;¿Por qué te fuiste?, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;¿por qué me has dejado en el abandono, con todas mis ilusiones agonizantes? No conozco el por qué, pero alguna razón tendrás. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Tal vez más grande que el amor que todo mi ser te llegó a jurar &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;y que tu boca fingió aceptar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Ahora me encuentro aquí, de nuevo solo, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;con mi corazón en mis manos, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;buscando alguna razón para sacarte de mis pensamientos &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;y así encontrar a alguien que sepa valorar &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;todo lo que hay dentro de mí &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;y desdeñe a la bestia que encierra el más bello sentimiento humano: el amor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Recuerda solo esto: no me arrepiento de nada de lo que he hecho, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;no voy a olvidar todos esos momentos &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;en que me hiciste sentir dichoso, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;todos esos momentos en que el amor se manifestó &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;antes de que el último pétalo cayera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Aquí es cuando me despido, volveré a mi sueño eterno, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;esperando que regreses y decidas aceptar &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;todos los prodigios que mi corazón te quiere brindar...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-1246058677990392667?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/1246058677990392667/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=1246058677990392667&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/1246058677990392667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/1246058677990392667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2007/10/para-t-que-no-ests.html' title='Para tí que no estás'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-7026095562869612864</id><published>2007-10-05T17:07:00.000-07:00</published><updated>2007-10-09T17:48:07.387-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narraciones'/><title type='text'>Delicias Húmedas con Calor Seco</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Amar... pensar... querer... soñar... te amo cuando no estás, aún más cuando te veo frente a mí, como hoy... pienso que no existo, y cuando pienso que existo sé que existo en tí y tú en mí, pienso que nuestra existencia se resume a una sola, un sólo pensamiento, un sólo deseo, una sola caricia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero, quiero que me veas, que me sientas, quiero que experimentes cómo mis manos empiezan a recorrer lentamente tu cuerpo, empezando por tus piernas: ese camino que después de elevarse un poco vuelve a bajar para terminar en ese lugar tan preciado, en ese monte de Venus, ese altar en el cual dejo que mi lengua perpetre su sagrario para saborear ese grial santo que tantos secretos encierra y que nos convierte en lo que somos... en dos personas que están juntas... que se volverán en uno solo y que se encuentran en un completo estado de lubricidad provocada por la noche oscura, nuestros deseos carnales y todas esas preguntas que queremos contestar con esto... también quiero que tu me toques, que empieces a sentir mi piel, mis manos, mi roce, mi logro, mi estado, toda mi mente y mi ser, mi ser que apunta hacia ese altar esperando solamente el momento preciso para fundirnos en uno sólo y entregarnos al placer...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sueño?, no... en este momento dejé de soñar... ahora vivo... vivo el momento en el que una sola caricia puede desatar un mar de pasiones y de sensaciones... esas sensaciones que hacen que tu vista se nuble, que sueltes pequeñas muestras de que estás disfrutando todo el camino que mis manos recorren....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lentamente recorro con mis pérfidas manos tu abdomen, ese abdomen tan terso que muchos suspiros me ha arrancado... llego lentamente a dos montes coronados con dos puntas deliciosas en las cuales entretengo mi lengua y mis manos por periodos entrecortados sólo para hacerte sentir todo lo que mi corazón quiere expresar a través de mi cuerpo... me detengo... me detengo... me fundo... me extingo en ese momento que he esperado por mucho tiempo...&lt;br /&gt;Por fin... llego a tu rostro... lo escruto de manera constante hasta buscar en tus ojos humedecidos, tu gesto lúbrico o tu boca entreabierta que emana suspiros, buscar ese momento, ese éxtasis puro de un desnudo amor... un amor como el que está creciendo, un amor como el que se hará...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin lo encontré... encontré lo que necesitaba en tu boca... fue entonces cuando la conexión entre nosotros se concretó... nos volvimos uno y nos fundimos en la eternidad de la noche... solamente tu y yo... disfrutando esa pasión desenfrenada, en la que te dejaste enamorar y yo me permití dejar de quererte y empezar a amarte... aunque fuera sólo por una noche...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñar... lo sueño... más quisiera vivirlo... pero el sueño me mantiene... pues soñando puedo vivir... mas si lo vivo todavía podré conservar todas las sensaciones que te brindé y que me brindaste... todo eso que por fin se logró crear... una creación hermosa y divina...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-7026095562869612864?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/7026095562869612864/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=7026095562869612864&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/7026095562869612864'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/7026095562869612864'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2007/10/delicias-hmedas-con-calor-seco.html' title='Delicias Húmedas con Calor Seco'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-8714754337461913405</id><published>2007-10-03T19:48:00.000-07:00</published><updated>2007-10-03T20:09:10.206-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narraciones'/><title type='text'>Una noche en la Eternidad</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Me encuentro una vez más con este panorama tan singular de la calle a la que suelen concurrir personas que se quieren abandonar a sus placeres más bajos y dejar atrás todas las preocupaciones que dejan la vida diaria. Me adentro cada vez más en esta cuna de sueños frustrados, de fantasías de una noche, de mariposas sin alas, de princesas sin reino pero con mucha miel para todo el que la solicite.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Llego al lugar de costumbre, y ella me recibe como siempre, en su vestido entallado, un escote que deja entrever dos de los encantos que la poderosísima naturaleza (y la silicona) le proporcionaron; unos zapatos rosas de plataforma, que, según ella, sirven para tornear más sus voluminosas pantorrillas, que sobresalen provocativamente debajo de su proporcionado trasero apenas tapado por el trozo de tela que porta como vestido.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Una vez que pruebas las mieles del amor, no queda otra cosa más que abandonarte a ellas.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No contesté, sólo opté por botar el seguro de la puerta y dejar a mi acompañante entrar en mi pequeño mundo.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Una vez más me dirige sus miradas furtivas, de las cuales quisiera huir, porque cada vez que ella brinda miradas de deseo no puede ocultar toda la tristeza profunda que se alberga en lo más recóndito de su ser.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Nos dirigimos hacia nuestro pequeño cubil de amor de siempre, un hotel con porte pobre, un encargado gordo y maloliente que nos identifica en cuanto cruzamos el umbral. No hace nada mas que preguntarme con la mirada que clase de aventura iré a tener esta noche.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Solo serán unas horas, no es necesario que nos registres.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El hombre gigantesco hizo un gesto afirmativo con la cabeza y me lanzó el juego de llaves que casi golpean a mi misteriosa compañera, la tomo del brazo y nos dirigimos hacia ese lugar privado en los que se adoran a los ritos pasionales más simples.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Entramos en la ennegrecida posada temporal, ella en un movimiento impulsivo me arroja sobre la cama de agua y empieza a retirarme la vestimenta. Empieza lentamente desamarrando mis zapatos, liberando mis pies de su cárcel diaria; retira después las calcetas y empieza a masajear lentamente las articulaciones de mis dedos. Cada vez estoy más embriagado por las sensaciones que me produce esta compañera. Empieza a subir tímidamente con una mano entre mis piernas, mientras con la otra mano empieza a desabrochar mi camisa botón tras botón. Su fingida timidez tiene efectos devastadores en mi persona. Preso de una total lujuria la tomo entre mis brazos y arranco de un tajo su vestido, ante mis ojos quedan sus senos, libres de toda pena y colgando graciosamente; empiezo a bajar mis manos a través de su espalda blanca y suave hasta toparme con dos montes por los que cruza un canal. Empiezo a masajear tiernamente sus nalgas hasta que ella me quita los pantalones; después ella baja sus manos hábilmente y toma mi miembro y se acomoda firmemente sobre él, dejándome admirar completamente su silueta mientras el altar de Venus es asaltado por un intruso más.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Nuestro episodio terminó unas horas después, reclamando su paga se alejó sin decir más. Yo quedé tendido ahí, y ahí he de quedarme, hasta que quede totalmente repuesto de toda esta farsa momentánea que un amor mal logrado me ha empujado a cometer. De un momento a otro me siento culpable, culpable por haber utilizado a una mujer para saciar mi sed, cuando la fuente destinada para mí se encuentra enfrente de mí aunque yo no lo quiera ver. Al principio no me comprendo a mí mismo, pero después no tengo ni fuerzas para ponerme en pie, sumergido en una fatal melancolía fruto de los pensamientos que quise borrar en el mismo momento en que la dejé subir a mi auto. He de quedar aquí tendido hasta que pueda comprender que fue lo que en realidad pasó...&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-8714754337461913405?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/8714754337461913405/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=8714754337461913405&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/8714754337461913405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/8714754337461913405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2007/10/una-noche-en-la-eternidad.html' title='Una noche en la Eternidad'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-4348347010004263595</id><published>2007-10-02T20:04:00.000-07:00</published><updated>2007-10-03T19:39:33.839-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>La Responsabilidad de la Creación</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:Arial;"&gt;Avanzando lentamente en el automóvil por la calle, me encuentro al llegar a la esquina que la visión está bloqueada por una camioneta malamente estacionada en la misma. Frustrado ante esta situación, me dispongo a avanzar solamente un poco o lo necesario para alcanzar a ver si otro vehículo se acerca; en otras situaciones me habría pasado solamente con detenerme un poco antes de proseguir mi camino, pero en esta ocasión, no llevo la preferencia. Cuál va siendo mi sorpresa que, al avanzar unos pocos centímetros se aparece ante mí un monstruo verde, que sale rampante y furioso de la boca de la calle, lo suficientemente pegado a mi esquina como para alcanzar a rozarle una de sus extremidades de lado a lado, sí, choqué contra un vocho. A simple vista, la colisión fue provocada por la excesiva cercanía que tenía con los demás vehículos hacia su derecha el conductor de esa monstruosidad hecha de acero y plastilina, pero las leyes humanas de vialidad de nuestra grandiosa metrópoli atribuyen que la responsabilidad del accidente recae en mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Muchas veces hemos escuchado que se habla sobre responsabilidades: social, legal, ambiental, por mencionar algunas. ¿Alguna vez se ha detenido a pensar, querido lector, en lo que implica esta palabra? Un diccionario común define &lt;i style=""&gt;responsabilidad&lt;/i&gt; como “la imputabilidad o posibilidad de ser considerado sujeto de una deuda u obligación; deber de asumir las consecuencias de nuestros actos”, a título personal, creo que la implicación más cercana que tiene la palabra con un ser humano común y corriente es la última: &lt;i style=""&gt;asumir las consecuencias de nuestros actos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Consecuencias de nuestros actos, pueden ser variadas, desde el hecho de no quitar la olla a presión en la que tu madre cocina esos deliciosos frijoles que luego te crean pirotecnia estomacal, dejar tu camioneta estacionada en una esquina, o simplemente, no hacer algo, puede implicar una consecuencia. Darse cuenta de las mismas no siempre es tarea simple o son fácilmente identificables: “si no le mandas este correo a 58,000 personas se te va a caer los cabellos uno por uno”, podría ser una consecuencia ya conocida –y demasiado burda- , pero hay consecuencias de las cuales no nos podríamos dar cuenta a primera vista. En contadas ocasiones nos encontramos en situaciones que merecen una respuesta rápida, como decidir dar vuelta a la derecha o a la izquierda en un cruce o entronque carretero, cortar el cable azul o rojo, por mencionar unas, ante las cuales no vemos consecuencias &lt;i style=""&gt;inmediatas&lt;/i&gt; o tal vez &lt;i style=""&gt;no son tan claras en el momento&lt;/i&gt;. Podría pensarse un tanto en episodios de alguna caricatura, como yo en este momento que recuerdo a mi maestro de &lt;i style=""&gt;modus vivendi&lt;/i&gt; televisivo: los Simpson. En un capítulo Homero viaja al pasado, momento en el que se le pide que no altere nada, pues eso cambiaría el futuro. Evidentemente con el desarrollo del capítulo nos damos cuenta de que, efectivamente, el simple hecho de romper una rama o matar un molesto mosquito puede cambiar el curso de la historia. ¿A dónde quiero llegar con esta ejemplificación?, a la responsabilidad finalmente: en ese capítulo a Homero no se le recrimina el haber alterado el futuro causado por alguna acción hecha en el pasado, por lo cual, no recae en él responsabilidad alguna, por lo menos no evidente; claro está que es responsable de que los dinosaurios aún existan o que los monos dominen el planeta, más aún, ni siquiera toma &lt;i style=""&gt;consciencia &lt;/i&gt;de las consecuencias de lo que está haciendo, hasta que, por razones que realmente no recuerdo en este momento, empieza a destruirlo todo con una rama. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Después del momento cultural simpsoniano, volvemos al tema en cuestión. Muchas veces el ser humano pierde la noción de la responsabilidad al no tener noción de las consecuencias de sus acciones, es decir, la humanidad –en ciertos casos- está cegada de la responsabilidad que debe de tomar por las consecuencias de sus actos. Esto no necesariamente con respuestas inmediatas, pues el hecho de que yo rasque una pared hoy y dentro de 20 años se caiga esa pared matando a 15 personas debido a la raspadura que yo hice anteriormente no necesariamente me llena de consciencia de responsabilidad por la consecuencia de mi acto, pues quizá no me entere que esa pared fue la que yo rasqué. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Literariamente hablando, el escritor escribe –valga la rebuznancia-, muchas veces por mandato, por gusto, necesidad o enfermedad patológica –como algunos mencionan del Marqués de Sade-, pero escribe, y las consecuencias que puede tener su texto, a mi muy humilde opinión son contadas, solamente cuando se remite a que tenga un impacto inmediato –y evidencia del mismo- en sus receptores. El escritor se hace responsable de su creación en el grado que tenga consciencia de las posibles consecuencias que tenga. Retomando un ejemplo anterior, el marqués de Sade no tomó responsabilidad –por sí mismo- por sus textos, la sociedad fue la que lo hizo asumir la responsabilidad del mismo. El escritor pasó la mayor parte de su vida encerrado en la cárcel, y curiosamente –contrario a lo que muchos piensan- no hizo &lt;i style=""&gt;nada&lt;/i&gt; de lo que relatan sus libros, hasta donde rezan los registros de la cárcel de &lt;st1:personname productid="la Bastilla" st="on"&gt;la Bastilla&lt;/st1:personname&gt;, Donatien de Sade estuvo en dicha cárcel a raíz de que uno de sus sirvientes lo denunció por intento de sodomía. Un poco nos hace pensar en que la responsabilidad de la creación de los textos del marqués no la tomó él, sino la sociedad que años después de ser publicados –y leídos- sus textos, le sigue condenando al grado de que se dice que la palabra &lt;i style=""&gt;sádico&lt;/i&gt; proviene de su apellido. Poniendo en claro esto, es mayor o quizá en mismo grado la responsabilidad que centra la sociedad en los creadores de piezas, no solamente literarias, que la que los autores se atribuyen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Albert Einstein, al colaborar con la creación de la bomba atómica, conoció después de su uso que, efectivamente, había ayudado a crear un medio de asesinato masivo para que la sed de sangre humana se saciara en cantidad y casi instantáneamente. Hago una pregunta, ¿es la creación la que provoca las consecuencias, o es el &lt;i style=""&gt;uso&lt;/i&gt; que se le da a esa creación? Si me pusiera en el papel de Einstein, diría que encontré un medio de energía que hoy en día nos vendría bastante bien, pero alguien más que ideó la creación de la bomba atómica, diría que encontró la manera de terminar &lt;st1:personname productid="la Segunda Guerra" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Segunda" st="on"&gt;la Segunda&lt;/st1:personname&gt;  Guerra&lt;/st1:personname&gt; Mundial. Precisamente esa cuestión es la que ocupará unos renglones, ¿es o se hace? El autor de un texto, quizá tomando un título muy sonado de Dan Brown, supongo que el Código Da Vinci fue escrito en primera instancia como instrumento de su autor para contar una historia que se fue gestando en su cabeza, más después fue usado como bandera y fundamento para hacer críticas a la religión cristiana, sus prácticas y centrado mayormente en la salvaguarda de un &lt;i style=""&gt;secreto mítico&lt;/i&gt; y la exposición de ciertas prácticas por parte del Opus Dei, una vez más, la tesis de que la responsabilidad la crea el receptor se cumple. Claro que ante la suposición de que el autor debe tomar responsabilidad sobre las consecuencias de la creación de sus obras, se puede tomar la posición de que el autor conozca &lt;i style=""&gt;claramente&lt;/i&gt; lo que puede suceder, y eso sea lo que le detiene de terminar –o tal vez iniciar- sus obras. Asimismo, hay creadores que no se detienen ante las consecuencias, tal es el caso de Michael Moore que, a pesar de que era &lt;i style=""&gt;consciente&lt;/i&gt; de las consecuencias que podría traer la realización, finalización o publicación de su documental &lt;i style=""&gt;Fahrenheit 9/11&lt;/i&gt; lo terminó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Terminando este documento, quisiera puntualizar mi opinión acerca de la responsabilidad de la creación. Sea literaria, musical, artística, científica o de cualquier índole, la responsabilidad de la creación recae en su autor, siempre y cuando este entienda la misma y tome consciencia de ella, más cuando es infundada o quizá creada por el receptor, cualquiera que sea, la responsabilidad no es tanto del que creó el asunto, sino del que le malinterpretó. Precisamente, que recaiga la responsabilidad en el que creó la confusión, la consciencia del autor permanecerá tranquila, pero su ego turbado por lo que han hecho con su obra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;"Mi manera de pensar es el fruto de mis reflexiones; está en relación con mi existencia, con mi organización. No tengo el poder de cambiarla, y aunque lo tuviera, no lo haría. Esta manera de pensar que censuráis es el único consuelo de mi vida; me alivia todas las penas en la cárcel, constituye todos mis placeres en el mundo, y me importa más que la vida. La causa de mi desgracia no es mi manera de pensar, sino la manera de pensar de los otros."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Donatien Alphonse Francois de Sade.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-4348347010004263595?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/4348347010004263595/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=4348347010004263595&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/4348347010004263595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/4348347010004263595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2007/10/la-responsabilidad-de-la-creacin.html' title='La Responsabilidad de la Creación'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-7046997455337029724</id><published>2007-09-25T20:17:00.000-07:00</published><updated>2007-09-25T20:36:26.571-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narraciones'/><title type='text'>No fue suficiente</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Mientras caminaba de regreso, cruzando esa vieja vereda que ya daba por perdida, olvidado el camino por el cual iba a regresar, sintió como un viento rampante cruzó por su frente y, acto seguido, se oyó un golpe seco a sus pies; no detuvo la marcha, solamente se limitó a observar el objeto que acababa de caer y que casi lo golpea, murmurar unas palabras y seguir adelante. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;No meditó lo que acababa de pasar, esa guayaba que estuvo a punto de causarle una erupción verborreica&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de malas palabras, improperios hacia el pobre fruto que no tenía la culpa de caer, de estar en ese preciso momento a escasos centímetros de su cabeza y vencer la débil rama que le sostenía a su árbol. Los momentos en la vida no se escogen, más esta persona puede elegir el lugar que desea ver. Si no reparó en el hecho de que esa guayaba, específicamente &lt;i style=""&gt;esa&lt;/i&gt; estaba a punto de golpearle y provocar una reacción en cadena que pudo terminar en cosas peores que una injuria, fue el hecho de que estaba ansioso por llegar a su destino: se encontraba a escasas cuadras de su santuario, del lugar que acababa de descubrir hace poco tiempo, un espacio en el cual podía sentarse a meditar decenas de lugares, pasados y presentes, poderlos apreciar y analizar completamente. Tal como lo dijo Borges, había encontrado su Aleph.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Encontrando a un amor largamente perdido, que se fue a Tijuana dejándole solamente una nota con un &lt;i style=""&gt;te quiero&lt;/i&gt;, verla cargando una criatura que le traía muchos recuerdos, demasiadas imágenes que le parecían conocidas; ver a su madre que dejó en Guadalajara, que aún seguía arreglando su casa, pues nunca estuvo conforme con su aparente limpieza; a su padre, con su infaltable copa de tequila en su mano, mirando el fútbol dominical, con los ojos llenos de ilusión, esperando ver al Atlas campeón. Miles de cosas ha podido observar, pero aún así, sigue buscando algo más, algo que le quite la inquietud que le ha marcado por mucho tiempo: dónde está &lt;i style=""&gt;ella&lt;/i&gt;. Su prisa, esperando que esta vez tenga la suerte de encontrar en ese preciado artificio que descubrió en el rincón superior de su recámara, tras una noche como tantas de eterna melancolía, sumido en dudas existenciales que no ha podido resolver en sus años de vida; solamente tuvo que levantar la vista, mirar hacia ese punto perdido –que, a su parecer, nunca le había prestado tanta atención- y verse cuando era niño, disfrutando de un helado en el parque Morelos en un día caluroso como los de hoy. No lo pudo creer, seguida a su imagen empezó a encontrar personas anteriormente perdidas, o incluso desaparecidas: compañeros de escuela, amoríos fugaces, enemigos, acompañantes de juerga… después de ese día, no perdía ni un solo momento para llegar a su cuarto y empezarla a buscar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Intento varias noches, siguió sin dormir, más cambió su melancolía por añoranza, por un sórdido momento en el cual la pudiera ver. Finalmente el creía que este preciso día esto iba a suceder, por fin, se podría sentar ante su Aleph y contemplarla, a ella, al peor de sus triunfos, al mejor de sus fracasos. Se acomodó en su sitio de costumbre, sintió ese sentimiento que es anterior a la salida a escena, al anuncio del premio, al inicio de la exposición, al entrar al examen; el Aleph cumplió su deseo, se la mostró.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;La caída de la guayaba no fue suficiente como para evitar que se destrozara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-7046997455337029724?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/7046997455337029724/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=7046997455337029724&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/7046997455337029724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/7046997455337029724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2007/09/no-fue-suficiente.html' title='No fue suficiente'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2256477516573751330.post-2863170482593708117</id><published>2007-09-24T20:17:00.000-07:00</published><updated>2007-09-24T20:31:00.450-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>La Prima</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y no a la que se le arrima señores, con este post declaro formalmente inaugurado este nuevo espacio, al cual ya hice referencia hace unos minutos en mi antiguo blog (http://wheredemonsgetdrunk.blogspot.com/)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que en este espacio si me atenga a la publicación de unos cuantos textos ya más orientados a la literatura: ensayos, disque poemas, disertaciones, historias, cuentos, entre otros. Al igual, extiendo la invitación para que aparezcan textos de quien lo desee, solamente que me contacte y nos arreglamos. También no lo voy a negar, voy a publicar algo que me agrade de alguien más, con sus respectivos créditos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abriré este espacio con un texto que desarrollé ya hace un mes aproximandamente, el cual está titulado:&lt;br /&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;LAS 10 COSAS QUE MENOS ME IMPORTAN&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;En realidad las primeras líneas de este texto, como muchos, son las más difíciles y poco clarificadoras. Esto en primera instancia porque, muchos al leer el título, podrían llegar a pensar o incluso a caer en conclusiones apresuradas acerca del contenido del mismo: ¿acaso será producto de una cadena de correos electrónicos?, ¿tenemos un nuevo adepto a la crítica social por medio de las letras?, ¿estará tan sumido en su depresión y/o enojo que tuvo que caer en las redes de una confesión que probablemente a los que van dirigida nunca la leerán o siquiera sabrán de su existencia?; en fin, prosigamos con esto, que entre más rápido terminemos esta verborrea mejor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Dado que, primeramente, &lt;u&gt;la opinión de los demás&lt;/u&gt; es lo que menos nos preocupa al intentar explayarnos en un texto cualquiera, una canción, una pintura o incluso una protesta pintoresca en la explanada de catedral, sobre todo si lo queremos hacer por gusto y no por impresionar, pondremos de lado todas las cuestionantes anteriormente hechas y que pueden surgir entre los lectores, así como su mera opinión hacia mi persona y las cosas que hago, comentarios y demás situaciones que puedan atañer al humilde escribano que tipea estas líneas pacientemente en su computadora, que además no le causan dolor o sensación alguna, sino que, en ciertas ocasiones, hasta risa causa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Continuando con el tema que me mantiene ocupado unos pequeños momentos de esta tarde en la que me encuentro un poco adolorido de las piernas (“seguramente es la edad”, suele decirme una amiga muy querida), pensar en una cosa que menos me importe fue una tarea titánica –incluso en estos momentos lo sigue siendo-, pues me tomó algo de tiempo darme cuenta en el error que se cae constantemente: la malinterpretación. Pensando primeramente en cosas que &lt;i style=""&gt;no&lt;/i&gt; me importan, separar el &lt;i style=""&gt;no&lt;/i&gt; de un &lt;i style=""&gt;menos&lt;/i&gt; fue un paso meramente sistemático si se puede pensar así. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Así como la malinterpretación fue problema mío, hay ciertas elecciones que en realidad no me importan, tales como &lt;u&gt;el color de la ropa interior.&lt;/u&gt; Conozco muchas mujeres que se detuvieron de comprar el accesorio íntimo nada más por su color, claro está que en ese sentido las mujeres nos llevan mucho terreno por delante en cuestiones de colores, formas, combinaciones de los mismos, etc. pero en un hombre (como yo), el color realmente me es indiferente. ¿Cuál es el problema con usar un boxer naranja fosforescente si, normalmente, nadie lo ve o se preocupa por ello? Estoy de acuerdo que en muchas ocasiones no falta el metiche, el o la de la mirada perdida que se encuentra con &lt;i style=""&gt;esa &lt;/i&gt;parte de mi fisonomía, pero, ¿y? en todo caso, digan lo que digan, sigo con mi premisa número 1.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Por decir cosas que &lt;i style=""&gt;menos&lt;/i&gt; me importan, podría ser que me interesan de cierta forma, pero en un grado mínimo casi imperceptible, que eventualmente saldrá a la luz. Puesto en claro lo anterior, creo que la siguiente cosa que menos me importa es &lt;u&gt;la crítica hacia la música que escucho.&lt;/u&gt; Si en alguna ocasión el lector echara un vistazo a mi biblioteca de música –tanto la que hay en mi casa como la que tengo en mi computadora personal-, seguramente se encontrará con cosas muy peculiares, sobre todo, que me apasiona el metal en casi todos sus géneros. Esto, sobre todo en mis primeros años de preparatoria, me logró fama de satánico, drogadicto, miembro de sectas oscuras, etc. cosa que, como puntualicé al principio, realmente no me importa. A pesar de que esta razón está estrechamente relacionada con la primera, tiene un punto que la disocia un poco, pues lo que no me importa no es completamente lo que se diga de mí, sino lo que se dice de la música. Muchas veces mi padre me ha dicho que, cuando llega y estoy escuchando ese tipo de música –por lo general se refiere a cuando escucho black o doom metal- siente como si estuviera entrando al infierno. ‘Se te va a aparecer el chamuco’, me ha dicho en varias ocasiones, pero lo que tiene esta música que hace que sea uno de mis géneros predilectos, a pesar de que se le tache de mil y un cosas y se crea –tontamente- que crea ciertas actitudes entre la gente que la escucha, es su contenido tanto en sonido como en lírica, pues contrario a los cánones más populares que realmente normativos de la miscelánea musical, sentimientos como el amor, odio, orgullo, pasión, se trasladan a atmósferas un tanto oscuras al igual que míticas, cosa que lo hace muy rico en expresión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Volviendo a mi navegar en introspectiva intentando encontrar algo más que pueda servir al documento, realmente es difícil encontrar algo, pues si fueran momentos de ocio probablemente saldría con más fluidez. Misteriosamente, una amiga me hizo una pregunta que curiosamente me hizo recordar algo más que casi no me importa: &lt;u&gt;los hábitos alimenticios de los animales&lt;/u&gt;. Mi amiga me preguntaba si el café le hace daño a los perros, a lo que respondí, de la manera más respetuosa posible: ‘la verdad, no sé y no me importa’, ¿por qué? En particular los perros me desagradan, debido a pequeños altercados que tuve con ellos cuando era un niño pequeño, agregando el hecho de sencillamente no me llevo bien con ellos, me incomodan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;La era de la televisión estúpida está en boga, cosa que nos llena de información altamente innecesaria, lo que me lleva a decir simplemente que &lt;u&gt;la vida personal de los artistas&lt;/u&gt; realmente no me importa. Yo pregunto, sinceramente, ¿de qué le sirve a doña Chuy saber quién anda con Niurka, o de quién es el hijo que espera Salma Hayek?, ¿de qué me sirve saber si a Lis Vega –Lis, así lo escribe ella o ese será su nombre artístico, no lo sé- es aficionada a la cerveza? Creo que el lector ha de tener una inmensa sonrisa al leer esto, pues, si no te importa, ¿por qué mencionaste tópicos específicos?, la respuesta, como siempre, es simple: ley de Murphy. Curiosamente, al ser uno de los temas que menos me interesan, es uno de los cuales me empapo debido a que tanto mi madre como mi tía son asiduas a programas como Ventaneando, así que, desgraciadamente en mi caso, como en el de muchos otros, regularmente por mi cabeza ronda un cúmulo de datos e informaciones que realmente son innecesarios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Retomando un poco el tema televisivo, últimamente nos hemos visto rodeados de historias desgarradoras, cursis, novelescas y un tanto inútiles para un ser humano pensante –o eso digo yo- como su servilleta, con lo que digo, ¿a mí que me importa si Timmy necesita una operación que será costeada si reenvío el correo a todos mis contactos?, por eso señores, &lt;u&gt;la desgracia ajena&lt;/u&gt; puede ser un tema que a muchos no nos importa, con lo que me incluyo. Ahora bien, considerando como desgracia ajena todas esas historias que no hacen mas que llenar espacios en columnas, en bandejas de entrada de correos, en noticieros de la televisión, que por lo general suceden en un África desolado y devastado, que simple y sencillamente no tienen cabida en mi consideración, pues, sería algo tonto pensar que puedo hacer algo por ellos. Aquí dirán que hay programas de ayuda y muchas más cosas para hacerme caer en cuenta que en realidad sí puedo hacer algo por ellos, pero simplemente digo, que lo haga o no realmente no hará una diferencia. Creo que la mejor manera de ayudarnos los unos a los otros es no estorbarnos, simple y llanamente, más que dinero, la gente que verdaderamente es apta o tiene habilidades para ayudar a esa gente de alguna u otra manera, sí podría preocuparse por ello, o siquiera importarle, a mí, no me importa en el grado que sé que yo, Octavio Aguirre, estudiante de administración financiera, no puedo hacer nada &lt;i style=""&gt;en este momento&lt;/i&gt; por ellos. No señor, no tengo mal corazón, simplemente soy cruelmente realista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Como antes mencionaba, los mails basura abundan por la red diariamente, desde las maldiciones o amenazas de muerte si no le reenvías el correo, la promesa de que la persona que más te gusta por fin volteará a verte o de que te ganaste un viaje a Disney, han pasado un poco a segundo plano, sobre todo en gente de mi generación. Después de haber aprendido la lección al ver que nuestro amor platónico seguía ignorando que existíamos, que nunca vimos en las noticias que Timmy recibió su operación o que se atrapó al asesino serial de Plaza Galerías, decidimos voltear a reenviar correos con &lt;u&gt;información altamente necesaria&lt;/u&gt;. Señores, no niego que si pases buenos ratos viendo datos como que en Las Vegas despidieron a varios empleado de hospital por apostar con las horas de muerte de algunos pacientes, o de que las hormigas no duermen por mencionar algunos, pero ¿va a cambiar mi vida saber que hay más probabilidades de que me mate un rayo que un terremoto o una erupción de volcán? nada más falta que el cerro del Colli, que queda relativamente cerca de mi humilde domicilio, irrumpa en explosiones y nos mate a todos los que vivimos aledaños a esta zona. Mucha gente puede llamarlos datos curiosos, y su uso, para mi gusto, no sale del chascarrillo en una actividad social o para apantallar al que se deje.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;Curiosamente este documento me ha hecho recordar ciertos pasajes de mi vida, uno de ellos muy peculiar: en una ocasión en la preparatoria, mi grupo de amigos y yo decidimos no entrar a la ceremonia religiosa que ese día se celebraba en el patio de la escuela, haciendo uso de nuestro derecho de elegir estar presente o no en ella –claro, con su respectiva ‘ausencia de clase’- porque muchos no compartimos los ritos o preceptos del quehacer católico en cuanto a sesiones de alabanza y demás. Permanecimos durante la ceremonia en la cafetería, en tanto que se nos requirió regresar a la misa por parte de una maestra que, cabe resaltar, no lo hizo de la mejor manera posible; al ver fallido su intento, fuimos reportados a subdirección, lo que causó nuestra suspensión por lo que restaba del día. Por tanto &lt;u&gt;asuntos de índole religiosa que tengan que ver con la práctica de la creencia&lt;/u&gt; no entran en mi lista de prioridades por cuidar, sencillamente vivo la idea de una fuerza suprema a mi manera, tomando algunos preceptos de la fe católica –cosa que algunos dicen que hace de mí ‘un ateo por la gracia de dios’-, si causa alguna controversia, con gusto podríamos tener una charla acerca de eso, pero eso será reservado a otro momento. Por cierto, ese día que fui suspendido me la pasé muy bien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El ser humano pasa por ciertas etapas, llamémosle inocencia infantil, locura frenética adolescente, la locura controlada y un poco consciente de la juventud y la permanente en la adultez-vejez. Cada etapa trae consigo ciertas cosas que ‘se esperan’ de ti, buenas calificaciones, éxito en la vida, un@ novi@ o pareja –dando cabida a las preferencias sexuales de cada quien- y demás. Cosa que realmente no me preocupa, es a lo que llamo &lt;u&gt;lo que ahora toca&lt;/u&gt;, es decir, realmente no me importa que, socialmente, en un joven de mi edad ya se espere que tenga una pareja, sea para largo plazo o no, que trabaje o que se desempeñe en algo: si no tengo pareja en parte es por mi elección, y si no trabajo es porque aún no encuentro una oportunidad que me satisfaga del todo para poder empezar a desenvolverme en el ámbito laboral. Dejemos de lado eso, sencillamente, no me importa lo que la sociedad espera de mí, le doy más importancia a lo que &lt;i style=""&gt;yo &lt;/i&gt;quiero de mí, tanto en estos momentos como en los que vienen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Por fin hemos llegado al final, al fin ha terminado, estimado lector, de tener que aguantar todo el vómito cerebral que parece este documento, sinceramente no espero que sea de su agrado, mas lo que sí espero es que encuentre entre estas líneas un poco de alivio a su sentir de locura, pues, en un mundo de locos, ¿quién es el cuerdo? Finalizando un poco esto, si trasciende o no, si se lee o no, si se critica o no, no me importa, pues a fin de cuentas, &lt;u&gt;si nadie lee lo que escribo&lt;/u&gt;, no me siento mal, pobres de los que se lo pierden.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2256477516573751330-2863170482593708117?l=diebuchstabe.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/feeds/2863170482593708117/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2256477516573751330&amp;postID=2863170482593708117&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/2863170482593708117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2256477516573751330/posts/default/2863170482593708117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diebuchstabe.blogspot.com/2007/09/la-prima.html' title='La Prima'/><author><name>Octavio Aguirre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08221343464967337815</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp3.blogger.com/_KeFj292o9II/SEoTB8bENYI/AAAAAAAAAA0/3Ab6o4kN3A4/S220/Photo+2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
